Las personas ciegas y sordas no tendrán que pedir dictamen médico para casarse, ya que está «en vías de subsanación» la reciente modificación introducida en el Código Civil que establece la obligatoriedad de un «dictamen médico sobre la aptitud para prestar el consentimiento de los contrayentes afectados por deficiencias mentales, intelectuales o sensoriales». El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE), la Confederación Estatal de Personas Sordas (Confederación Estatal de Personas Sordas) y Fiapas (Confederación Española de Familias de Personas Sordas) trabajan para revocar esta medida.

La nueva redacción del Código Civil, afirman, es contraria a los preceptos de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ratificada por España) que establece que «los Estados partes reafirman que las personas con discapacidad tienen derecho en todas partes al reconocimiento de su personalidad jurídica y que tienen capacidad jurídica en igualdad de condiciones con las demás, en todos los aspectos de la vida».

El Ministerio de Justicia ha señalado que trabaja para redactar una circular de la Dirección General de los Registros y del Notariado para la interpretación del polémico artículo del Código Civil. Esta circular precisará que la exigencia de certificado médico a la hora de contraer matrimonio para las personas con deficiencias mentales, intelectuales o sensoriales se refiere a supuestos muy excepcionales en los que la deficiencia afecte de manera muy determinante, no para todos los casos. Esta es la línea apuntada ayer, martes, por el ministro de Justicia, Rafael Catalá, en el Senado, donde precisó que la reforma del Código Civil solo exige el certificado médico en casos muy excepcionales.