El Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) propuso ayer el desvío de camiones a autopistas y autovías en 24 tramos de la Red de Carreteras del Estado, ocho más que los propuestos por el Ministerio de Fomento, podría evitar hasta 79 muertos y 214 heridos al año.

Esta proyección forma parte del informe presentado en Barcelona y Madrid por el club automovilista tras realizar un estudio de tráfico y accidentalidad en estos 24 tramos, que suman alrededor de 2.000 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado, que discurren paralelos a carreteras convencionales.

El director de la Fundación RACC, autora del estudio, Miquel Nadal, se encargó de presentar en Madrid los resultados del estudio, en una acto al que acudieron Manuel Niño, secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, quien aseguró que su Departamento estudiará la inclusión de los ocho nuevos tramos.

El Ministerio de Fomento realiza, desde hace tres semanas, una prueba piloto de desvío de tráfico pesado de carreteras convencionales a autopistas de peaje en seis tramos, como paso de una implantación a partir del próximo año en otros 10 tramos más, lo que sumaría alrededor de 1.300 kilómetros. Por su parte, el RACC quiso hacer mención a la posible inclusión de un noveno tramo en el corredor del Mediterráneo, no incluido en la propuesta por falta de datos que avalen el desvío.

Ambas propuestas tienen su punto de partida en la experiencia obtenida en el tramo de 100 kilómetros situado en la provincia de Gerona que desvía el tráfico de camiones de la N-II a la autopista de peaje AP-7. Transcurridos dos años los resultados son positivos, ya que de un promedio de 15 muertos anuales se ha pasado a tres muertos.

Por último, el RACC calcula que el desvío de camiones en sus 24 tramos propuesto tendría un beneficio social neto estimado de entre 140 y 241 millones de euros al año. Y para los transportistas, además de ganar en competitividad, la medida tendría un impacto positivo de 109 millones de euros anuales.