En torno a 40.000 alumnos de 900 centros escolares participan desde ayer y el próximo 31 de mayo en la Evaluación Internacional de Estudiantes PISA de 2015, según la convocatoria de cada comunidad autónoma.

Por vez primera, todas las regiones tendrán una muestra ampliada de alumnos en las pruebas para disponer de resultados autonómicos relevantes, aparte de los nacionales.

Es también la primera ocasión en que las pruebas serán con ordenador. Este año se dará prioridad a la competencia científica y, además, se comprobará la capacidad para resolver problemas en equipo.

Este programa trianual de la OCDE para alumnos de 15 años está centrado en lectura, matemáticas, ciencias y resolución de problemas en grupo.

En la última edición (2012), los españoles se situaron, una vez más, en la parte baja del promedio de la OCDE en las competencias citadas y aumentó la desigualdad de resultados entre los estudiantes de mayor y menor renta familiar.

"UN ARMA ARROJADIZA" Así define esta prueba el analista de la OCDE y miembro del equipo de PISA Pablo Zoido, que lleva desde 2008 trabajando en estas pruebas y que aboga porque se aproveche esta oportunidad "para aprender, colaborar y, entre todos, buscar soluciones".

Zoido añadió, además, que "PISA no es un examen, no tendrá ningún impacto sobre su desempeño escolar, no los evalúa ni a ellos individualmente ni a sus centros educativos. La evaluación es una herramienta de aprendizaje y PISA ofrece una perspectiva internacional, que permite aprender de centro educativos, profesores o alumnos de los casi 70 sistemas educativos que participanen en este examen".