El parón de la planta de Campofrío en Burgos va a afectar también a los productores de porcino y empresas auxiliares que les prestan servicios. Al respecto, el responsable del sector de porcino de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Dositeo Martín, estimó ayer que el 80 por ciento de la carne de porcino utilizada en la elaboración de los productos de Campofrío precede de explotaciones ganaderas de Castilla y León.

Calculó asimismo que el parón de la planta afectará a 1.500 personas que trabajan en las granjas, que suministraban la mayor parte de los 7.000 animales que se sacrificaban diariamente para la factoría burgalesa.

Además, advirtió de que este impacto alcanzará también a los productores de cereal, porque las granjas porcinas que trabajan principalmente para Campofrío consumen unos cien millones de euros de cereales al año.

Mientras tanto, dos dotaciones de bomberos, formadas por veinte personas, trabajaron todo el día de ayer para mantener controlado el fuego, que seguía ardiendo en el interior de la factoría, al que todavía no han podido acceder por razones de seguridad.

El jefe de bomberos de Burgos, Julio Estébanez, consideró ayer que prácticamente se ha disipado el mayor peligro, que era que las llamas afectaran a un depósito de 10.000 litros de amoniaco, lo que hubiera provocado una gran nube tóxica que podría haber puesto en peligro a toda la ciudad.