Tanto las condenas por conducir borracho como por hacerlo sin permiso han experimentado un "repunte" en el último año, según ha señalado el fiscal. Concretamente, el número de procedimiento abiertos por los tribunales españoles contra personas acusadas de conducir bajo los efectos del alcohol se incrementó un 18,5% en 2011 con respecto al año anterior, mientras que el número de diligencias por conducir sin carné ha aumentado todavía más, un 52%. Además, según los datos que baraja la Fiscalía de Seguridad Vial, el número de condenas por delitos relacionados con el alcohol "sigue en aumento" en 2012, situándose en el primer trimestre de 2012 en 36.375, lo que presagia que el año pueda cerrarse con más de 70.000 condenas, un 15,4 por ciento más que el año pasado.

En general, Vargas ha señalado que en los últimos años se ha producido un "significativo aumento" de condenas penales por delitos contra la seguridad vial, de un 36 por ciento entre 2008 a las estimaciones que baraja la Fiscalía para este año. Así, se ha pasado de 80.777 condenas en 2010 a 91.932 en 2011 y la previsión para este año es de alrededor de 110.000 condenas por delitos contra la seguridad vial.

EFICACIA El Fiscal de Seguridad Vial ha achacado este aumento de condenas a una mayor "eficacia" policial y no a que "haya más delitos". En este sentido, ha asegurado que en España cada vez hay "más eficacia en la justicia" en temas de seguridad vial y "más probabilidad" de que las personas que delinquen sean "sorprendidos". "Cada vez hay menos impunidad", subraya.

Vargas ha resaltado el elevado número de personas que no vuelven a cometer un delito contra la seguridad vial tras ser sancionados por primera vez, de alrededor del 90 por ciento, y ha subrayado el papel "preventivo", "disuasivo" y de "reeducación" del Código Penal. De todas las condenas, la más común es la de privación del permiso de conducir (65.102 penas en 2011), seguida de penas de trabajo en beneficio de la comunidad (46.017) y multa (unas 40.000).