"Nadie duda de que en el cine la plaza reservada a las mujeres debe aumentarse. Pero el problema no debe plantearse en Cannes ni el mes de mayo, sino todo el año". Así responde, en la edición digital del diario L'Express, Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cannes, a las acusaciones de sexismo realizadas contra la selección de este año por el grupo feminista La Barbe, que lamenta que no haya ninguna mujer entre los 22 directores de la competición oficial.

Según informa Efe, Frémaux, que como ciudadano dice estar de acuerdo con las objeciones de este colectivo, como profesional alega que selecciona las películas según su valía y rechaza instaurar un sistema de cuotas en el certamen porque es algo que "perjudicaría la causa". "Nunca nos pondremos de acuerdo para escoger una película que no lo merezca simplemente porque haya sido hecha por una mujer", afirma, respondiendo así a la columna que la pasada semana publicó en Le Monde el grupo La Barbe.

Profundidad de escote

En ese artículo reivindicativo, las firmantes, entre las que están la actriz Fanny Cottençon y las directoras Virginie Despentes y Coline Serreause, opinan que la competición oficial de esta 65ª edición de Cannes demuestra una vez más "que los hombres aman la profundidad en las mujeres, pero solamente en su escote", así como que a ellas se las relega al rol de "perfectas anfitrionas". "A las mujeres, las bobinas de coser; a los hombres, las de los hermanos Lumière!", concluye la columna, que recuerda además que la Palma de Oro solamente ha sido otorgada a una mujer una vez: el año 1993, a Jane Campion por el filme El piano.

El responsable de la cita ciféfila, que se celebrará desde este miércoles hasta el 27 de mayo, opina que no sirve de nada acusar al festival y que "la causa feminista debe defenderse más allá de Cannes, que es consecuencia e ilustración de lo que es el cine".