Muchos de los tuiteros no salían ayer de su asombro ante la campaña de la Conferencia Episcopal y se limitaban a retuitear los enlaces del vídeo pero otros, como Rafael Morales, le sacaban punta. "Nueva estrategia de la Iglesia: se sustituye el 'Cristo me llama' por 'la nómina me llama'", decía. "Ya no captan por vocación. ¿Serán mercenarios?", se preguntaba Pepe Felices. "Trabajo fijo. Claro, lo pagamos todos", condenaba Javier Campillo en un tuit. "Los obispos hacen su agosto con el paro", decía Antonio Muñoz.

Otros, más benevolentes, consideraban "oportuna" o "ingeniosa" la campaña. Antonio Ramírez aportó el contexto histórico al responder que no hay de qué extrañarse porque en sus tiempos "el seminario era una buena salida laboral".