Imagine que abre el ordenador y no puede contactar con sus amigos o sus clientes porque las redes sociales no funcionan. O que no puede buscar información porque Google, Yahoo! y Firefox han ido a la huelga. O acaso que no puede acceder a la red porque su proveedor está desconectado. Aunque sería lo más parecido al caos, un primer ensayo de este escenario se puso ayer en práctica en EEUU, donde cientos de webs interrumpieron su servicio para oponerse a las leyes contra la piratería que estudia el Congreso (la SOPA y la PIPA).

Wikipedia en inglés apareció ennegrecida, fuera de servicio durante 24 horas. "El Congreso está considerando una legislación que podría dañar irremisiblemente la libertad y la apertura de internet", se leía en la inédita portada. También dejó de operar Craiglist, la web de anuncios clasificados. "Imagina un mundo sin tus sitios favoritos", decía su portada.

A la protesta se unieron centenares de portales más. El blog Worpress apareció repleto de parches negros con la palabra "censura" y Google tapaba con un cartel negro su logotipo e invitaba a sus usuarios a presionar al Congreso. Otros como Facebook, Yahoo! o Twitter también se oponen a la nueva legislación, pero no participaron en la protesta.

El miedo de la industria de internet es que la SOPA y la PIPA, las leyes debatidas para combatir la piratería de películas, medicamentos o series de televisión que se cuelan en EEUU a través de webs extranjeras, cambie radicalmente el paisaje de la red. La nueva normativa obligaría a los buscadores a eliminar de sus resultados las webs que infringen los derechos de autor, permitiría al Estado cerrar las webs que incumplan las pautas con una orden judicial o prohibiría los anuncios y el comercio electrónicos con los portales piratas.

Parte de la comunidad internauta española se sumó ayer al rechazo del proyecto de ley antpiratería estadounidense apagando también sus páginas web, debatiendo en foros o lanzando proclamas a través de Twitter.