El Ayuntamiento de Barcelona estudia prohibir la circulación de los vehículos con más de 10 años de antigüedad para reducir la contaminación del aire que afecta a la salud y que está causada por los dióxidos de nitrógeno (NOx) y las partículas PM10, ha afirmado este martes en un encuentro con periodistas la quinta teniente de alcalde y responsable de Medio Ambiente, Imma Mayol.

Se trata de una de las medidas que se incluyen en el Plan de Energía, Cambio Climático y Calidad del Aire 2011-20, que incluye 108 proyectos, y que pretende ahorrar un 9% del consumo energético, un 16% las emisiones de los gases que ayudan al cambio climático, un 25% en emisiones de NOx y un 41% de las de PM10, objetivos que toman como base los datos del 2008.

Sin embargo, el consistorio aplicará medidas más inmediatas para reducir la contaminación del aire, como radares ambientales que informen de las emisiones de NOx y PM10 de los vehículos y, después de tratarse el plan como medida de gobierno en el pleno de este viernes, pedirá al Estado que en la ITV se controlen estos contaminantes para evitar que circulen los que emitan más.