La Casa Blanca, que en un primer momento reaccionó con calma ante la situación de alerta nuclear en Japón, ha reconocido en las últimas horas que la situación en la central de Fukushima "se deteriora" y ha autorizado a las familias de su personal diplomático residentes en las zonas afectadas por el terremoto y posterior tsunami a abandonar el país si así lo desean. Otros gobiernos de varios países europeos han tomado la misma medida y han recomendado a sus ciudadanos que abandonen la capital japonesa y el noroeste del país. "El Departamento de Estado ha autorizado la salida voluntaria de las familias del personal del Gobierno estadounidense", ha señalado el portavoz del departamento que dirige Hillary Clinton, Patrick Kennedy. Esta autorización bva dirigida a unos 600 familiares de diplomáticos de la Embajada de EEUU en Tokio, del consulado de Nagoya, al oeste del país, y de una escuela de idiomas en Yokohama, cerca de la capital. Asimismo, Estados Unidos ha recomendado a sus ciudadanos que viven en un radio de 80 kilómetros de la planta nuclear de Fukushima que evacúen la zona. El Gobierno de Barack Obama va en este sentido más allá que el Ejecutivo nipón, que ha restringido el área de seguridad a un perímetro de 20 kilómetros de la central. "Potenciales alteraciones" Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido ha aconsejado a los ciudadanos británicos que consideren abandonar Tokio y el noreste de Japón. En un aviso en su página oficial de internet, el Foreign Office afirma que todavía no hay "un problema real que afecte a la salud por el que la gente tuviera que estar preocupada". No obstante, señala que los ciudadanos que están actualmente en Tokio y en el norte de la capital "deberían considerar abandonar el área" debido a la "cambiante situación" que se vive en la central nuclear de Fukushima y a las "potenciales alteraciones en los suministros de alimentos, transporte, comunicaciones, energía y otras infraestructuras". El Gobierno francés también ha recomendado a sus nacionales que abandonen la región de Tokio y ha habilitado dos aviones gubernamentales para los franceses que quieran salir de Japón. "Teniendo en cuenta la posible evolución de la situación, se recomienda a los franceses de Tokio que abandonen la región hacia el sur del país o hacia Francia", ha señalado el Ministerio de Exteriores en su página web. Igual medida ha tomado el Ministerio de Exteriores alemán, que ha ha instado a sus ciudadanos residentes en el área metropolitana de Tokio a que abandonen la capital nipona ante el riesgo de una catástrofe nuclear. "Exteriores recomienda a todos los alemanes en la región de Fukushima y en la zona de Tokio-Yokohama que se trasladen a Osaka o, a través de esta ciudad, al extranjero", señala un comunicado oficial. En Australia, el Gobiern ha pedido a sus ciudadanos residentes en Tokio que estudien salir de la ciudad. "Si su presencia no es necesaria, si se encuentra en Tokio o las ocho prefecturas afectadas, entonces deberían estar pensando en dejar el lugar (...) es algo que tienen que pensar si su presencia en Japón no es absolutamente esencial", ha afirmado el ministro de Asuntos Exteriores, Kevin Rudd.