Y de repente cayó la oscuridad en buena parte de la capital de los neones. Uno de los mayores apagones en la historia de Tokio sorprendió anoche a los habitantes del sector de la ciudad conocido como Adachi-ku. La suministradora de la electricidad, Tokyo Electric Power Company (Tepco), no ofreció datos, pero el canal de televisión Asahi citó la plausible cifra de unos 10 millones de hogares afectados.

Se trata del mayor apagón desde que esta misma semana comenzaron los cortes de energía programados en la capital japonesa. Y es que los padecimientos derivados de los incidentes en Fukushima no se limitan a las amenazantes fugas radiactivas. Los apagones se unen a las penurias que deben afrontar unos habitantes acostumbrados a que no les falte nunca de nada.

El Gobierno cree que es la mejor forma de evitar males mayores. "Si seguimos utilizando electricidad al nivel actual podemos llegar a tener un apagón total en el área metropolitana de Tokio, y eso no es algo deseable", advertía a principio de semana el primer ministro Naoto Kan, quien agregó que "las consecuencias de un repentino corte de electricidad a gran escala sería inmenso". "Debemos evitarlo como sea", avisó.

Civismo

Por si fuera poco, ayer se anunció que los cortes de luz seguirán este fin de semana, cuando ya muchos confiaban en que la situación se hubiera solucionado. Pero muchos japoneses han demostrado su civismo, reduciendo el consumo. "Somos afortunados al no vivir en una zona afectada por el maremoto. Así que lo mejor que podemos hacer es ser solidarios y reducir el gasto de luz", dijo Hiroka Shoji, residente en el suburbio tokiota de Chiba.