El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), con información del Gobierno japonés, ha asegurado que la situación en los reactores dañados de la central nuclear japonesa de Fukushima Daiichi sigue siendo "muy grave" aunque no ha empeorado desde el miércoles.

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Graham Andrew, asesor científico del director general del OIEA, Yukiya Amano, ha declarado que la situación en el reactor 4 de la planta es la "de mayor preocupación", ya que no se sabe nada sobre el nivel de agua en las piscinas de combustible nuclear usado.

Los trabajos para frenar la contaminación radiactiva en la planta de Fukushima Daiichi (Japón) mantienen tres reactores de Fukushima Daiichi relativamente estables, pero sin llegar a estar controlados del todo. Sin embargo, la situación se mantiene complicada para refrigerar la piscina de combustible del reactor 4, muy dañado tras el terremoto de intensidad 9 que afectó Japón el pasado viernes y que ha tenido abundantes réplicas.

Los trabajos, que debían terminar hoy jueves, han continuado con la llegada de la noche (ocho horas más), pero deberán prolongarse al menos durante el viernes. Los técnicos intentan también instalar un sistema eléctrico temporal que permitan hacer llegar el agua al sistema de refrigeración.

Helicópteros y camiones cisterna se utilizan para evitar una catástrofe nuclear. Cuatro helicópteros de las fuerzas armadas niponas han logrado hoy lanzar 30.000 litros de agua sobre los reactores 3 y 4, cuya situación es la que más preocupa por sus altos niveles de radiactividad, que no remiten. Camiones cisterna especiales del Ejército japonés están bombeando agua hacia los reactores, después de que se retiraran otros convencionales por el alto índice de radiación, según confirman las autoridades japonesas.

Niveles de radiactividad elevados

Uno de los objetivos del operativo, cuyos resultados son inciertos, es rellenar la piscina que enfría el combustible del reactor 4, que está prácticamente vacía, cosa que puede ocasionar niveles "extremadamente altos" de radiaciones, según ha señalado el presidente de la Autoridad Americana de Regulación Nuclear, (NRC), Gregory Jaczko. La fusión de este combustible podría ocasionar niveles de radiactividad similares a los de la catástrofe de Chernobil, según apuntan algunos expertos. Expertos rusos, sin embargo, consideran que la crisis no tendrá un "desarrollo catastrófico" porque excluyen una reacción en cadena aunque se fundan los reactores.

A pesar de los esfuerzos por refrigerar los reactores, los niveles de radiactividad en la central apenas han variado, según ha admitido la empresa gestora de la planta, Tokyo Electric Power (Tepco). Estos índices han alcanzado los 3.000 microsievert por hora, muy por encima de los 1.000 a los que puede estar expuesta una persona a lo largo de un año, de acuerdo a los datos aportados por la eléctrica y recogidos por la agencia de noticias Kiodo.

Niveles de radiactividad elevados

El ministro japonés de Defensa, Toshimi Kitazawa, ha precisado, por su parte, que el nivel de radiación en el reactor 3 a 300 metros de altura se sitúa este jueves en 4,13 milisievert por hora (4.130 microsievert), mientras que a 90 metros alcanzaba los 87,7 milisievert (87.700 microsievert). El miércoles, las autoridades niponas detectaron que los niveles de radiación a más de 20 kilómetros al noreste subieron a los 0,33 milisierverts por hora, ligeramente por encima de lo normal pero todavía sin peligro para la salud.

Kitazawa ha señalado que la operación de vertido de agua desde helicópteros se repetirá las veces que sea necesario y ha avanzado que a lo largo de este jueves comenzará la propulsión de agua al reactor número tres con camiones cisterna cedidos por las fuerzas estadounidenses, que están siendo transportados por las Fuerzas de Autodefensa japonesas.

Crece la cifra de evacuados

Cerca de 200.000 personas han sido evacuadas en los últimos días en un perímetro de 20 kilómetros en torno a la central de Fukushima, mientras que a aquellas personas que viven entre 20 y 30 kilómetros de la planta se les ha recomendado no salir de sus casas, cerrar las ventanas y no encender el aire acondicionado.

Este jueves, otras 28.000 personas han sido obligadas a abandonar sus hogares por su cercanía a la central . Según ha informado la cadena de televisión pública NHK, hasta 31 gobiernos municipales de la prefectura de Fukushima han evacuado a 28.152 ciudadanos evacuados, a los que se añaden aquellos que ya se encuentran en refugios alejados de la zona de peligro. Muchos de los refugios temporales ya están saturados y no pueden recibir a más evacuados.

Controles de radiación

El número de personas que tratan de salir de Fukushima hacia otras prefecturas no hace sino aumentar. La vecina prefectura de Niigata ha recibido ya a 2.700 evacuados de Fukushima y las autoridades han reservado las plazas de 17 hoteles en la ciudad de Niigata y otras poblaciones para los próximos que lleguen. En la prefectura de Yamagata (al norte) se han empezado a realizar pruebas de radiactividad y chequeos médicos a unos 10.000 desplazados, que en este territorio ya suman 1.600. Tochigi, al sur de Fukushima, ha recibido a 320 habitantes de esta región.

La gestora de la planta ha indicado que solo seis personas han tenido que someterse a procesos de descontaminación, aunque han sido parciales, por lo que solo se han llevado a cabo en cara y manos. Las pruebas, desarrolladas en los centros sanitarios y refugios de la prefectura, no solo han abarcado a los vecinos de las instalaciones nucleares, sino también a residentes en otras 26 localidades.