Expertos en psicogeriatría incidieron ayer en "el poco conocimiento" que hay sobre los efectos de la depresión en los ancianos, una enfermedad que de ser bien tratada "podría prevenir el 80% de los casos de suicidio en ancianos". Así lo manifestaron los doctores Luis Agüera, María Dolores Franco y Manuel Sánchez; tres de los ponentes que participan en Pamplona en la XVII reunión de la Sociedad Española de Psicogeriatria que reúne a más de 300 facultativos. Según Agüera, "un anciano triste es un anciano enfermo" y abogó por intervenir, "no solo desde el punto de vista sanitario, sino también desde el familiar".