Un 5% de las personas ancianas sufre maltrato en el ámbito domiciliario, según un estudio elaborado desde la Cátedra de Sociología de la Facultad de Ciencias Económicas de Sarriko (Bilbao).

El estudio, presentado en la tercera jornada de trabajo de la XVII Reunión de la Sociedad Española de Psicogeriatría (SEPG), no hace referencia al maltrato en el ámbito institucional, pero también está detectado el maltrato en este medio asistencial.

Los ancianos, destaca la SEPG en un comunicado, forman parte de un sector de población frágil y esta fragilidad aumenta en el caso de ancianos enfermos mentales.

Para Iñaki Madariaga, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal y director médico del Hospital Psiquiátrico Aita Menni (Arrasate), es "indudable" que un anciano con diagnóstico de demencia y por lo tanto con severos déficits neurocognitivos "es una persona aún más frágil y por lo tanto con mayor probabilidad de sufrir algún tipo de maltrato".

Incluso, ha apuntado, no se puede olvidar la figura del cuidador como agente generador de maltrato y que, al mismo tiempo, puede padecer una enfermedad mental.

En ese sentido, Rafael Sánchez-Ostiz, especialista en Geriatría y Gerontología, ha destacado que esta labor puede ser "agotadora" porque, para muchos cuidadores, "significa cuidar a una persona 24 horas al día en todas sus necesidades básicas, 365 días al año y observar su progresivo deterioro, sin poder frenarlo".

A diferencia de un niño, que también necesita cuidados intensivos en las etapas iniciales, "vemos este deterioro progresivo y en muchos casos sentimos esa impotencia frente a la discapacidad y dependencia", ha aseverado el especialista.

La SEPG indica que el maltrato al anciano es un problema "difícil de detectar", aunque existen una serie de indicadores físicos, como signos de abandono, desnutrición, deshidratación o úlceras de decúbito, y psicológicos, como miedo y angustia, percepción de amenazas, silencios prolongados, temor a hablar de determinados temas o aislamiento injustificado.

Los escasos estudios existentes al respecto coinciden en los tipos de maltrato más habituales (psicológico, físico, negligencia-abandono y abuso financiero), aunque no en su incidencia.

Algunos consideran que el más frecuente es el abuso psicológico mientras que otros ponen el acento en la negligencia y abandono en el cuidado del anciano, sin olvidar el abuso financiero, muy frecuente en sociedades occidentales.

Este problema, subraya la SEPG, tiene su origen en múltiples factores y es habitual que en el mismo caso incidan varios focos causantes de maltrato al mismo tiempo.

Relaciones familiares conflictivas, presencia de enfermedad mental en el anciano o en sus familiares, problemas o intereses de índole económico, y el cansancio, estrés o sobrecarga del cuidador familiar son causas habituales que están detrás de este tipo de problemáticas.