Un individuo disparó la pasada madrugada contra dos escoltas de cargos públicos del País Vasco cuando salían en coche del garaje de una vivienda de Castro Urdiales (Cantabria), en un incidente del que los dos guardaespaldas salieron ilesos, tras repeler la agresión. El tiroteo se produjo sobre las 5.45 horas de la mañana en la calle Ocharan Mazas, a la salida del garaje del edifico donde reside uno de los escoltas, según la Delegación del Gobierno en Cantabria.

Las circunstancias del incidente no se han aclarado en su totalidad, pero se da por descartado que lo ocurrido haya sido obra de la banda terrorista ETA, como inicialmente se pudo pensar, dada la ocupación de los dos guardaespaldas (uno protege habitualmente a un concejal de Trápaga y otro a un edil de Sestao, en Vizcaya).

Los escoltas, que trabajan para una empresa de seguridad privada, declararon ante la Guardia Civil que un individuo efectuó varios disparos contra su coche cuando salían del garaje, según han indicado fuentes de la investigación. Uno de los guardaespaldas hizo uso de su arma profesional y repelió la agresión. El otro no iba armado en ese momento.

Los datos recogidos por la Guardia Civil en el lugar de los hechos corroboran esa versión, ya que se han encontrado siete casquillos de bala del mismo calibre (9 milímetros parabellum), pero utilizados por dos armas diferentes: tres procedentes de la pistola del escolta y cuatro del arma del agresor. Otros tantos impactos de bala, cuatro, presentaba el coche de los escoltas.

En su reconstrucción de lo ocurrido, la Guardia Civil baraja el "móvil sentimental" como causa probable del tiroteo.