La rehidratación oral es el arma más eficaz para combatir los efectos del brote de gastroenteritis vírica que, en países templados como España, aflora con la bajada de las temperaturas que se registra en los meses otoñales. Esta es la principal recomendación de expertos como el doctor Carlos Raposo, subdirector del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, y el presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Alfonso Delgado. Sin embargo, recuerdan que en los casos moderados o graves de gastroenteritis por rotavirus --representa el 40 por ciento de todas ellas-- la infección pueden desembocar en ingresos hospitalarios.

De hecho, es la principal causa de hospitalización infantil por gastroenteritis aguda en España, lo que ha llevado al comité asesor de vacunas de la AEP a incluir en su calendario vacunal, por primera vez en España, la inmunización frente al rotavirus. De etiología habitualmente infecciosa, las gastroenteritis cursan con una pérdida excesiva de agua y electrolitos, al aumentar el número de deposiciones de consistencia líquida y, a veces, se acompañan de vómitos, fiebre y dolor abdominal.

RAPIDA EXTENSION El contagio de este tipo de dolencias es "altísimo", ya que se pueden adquirir tanto por contacto con las heces, como con objetos y manos contaminadas. "Su transmisión por vía respiratoria, aunque posible, parece ser poco importante", matiza el profesor Delgado. Esto hace que se transmita frecuentemente en guarderías y escuelas, salas de espera de hospitales y consultas y son los niños y los ancianos los grupos más vulnerables.

Para prevenir estos problemas, Raposo apuesta por la higiene personal y la limpieza de los objetos que están a nuestro alcance pero, a su juicio, el mensaje fundamental para la población es que identifiquen que en una diarrea, vírica o no, "el principal problema a atajar la posible deshidratación".

El especialista hace hincapié en que no sirven para este fin las bebidas refrescantes isotónicas, adecuadas como energizantes para realizar deporte, pero no para rehidratar ni proporcionar las sales que el organismo precisa. Raposo aboga por la administración de soluciones de rehidratación oral de adquisición en las oficinas de farmacia.

El doctor considera determinante recomendar al enfermo que no interrumpa la alimentación, eso sí, eligiendo una dieta astringente que contribuya a cortar la descomposición.