Entre 3.000 y 4.000 personas se congregaron ayer en la plaza de San Rafael de Vecindario para solidarizarse con los padres y la familia del niño Yeremi Vargas, desaparecido el pasado sábado, y pedir "su liberación". Mientras los desconsolados padres lloraban portando, junto a los abuelos y el resto de familiares del niño, una enorme pancarta con el nombre del pequeño, la tía de Yeremi, Milagros Suárez, afirmó que el menor "se ha convertido en el hijo de Santa Lucía", al tiempo que recordó que no se puede "bajar la guardia", sino que hay que "seguir buscándolo hasta encontrarlo".

La búsqueda de Yeremi Vargas, en cuyo dispositivo participan más de 300 personas, fue ampliada ayer a las costas de los municipios de Agüimes y San Bartolomé de Tirajana, al sur de la isla, y se siguieron diversas pistas, como las aportadas, entre otros, por una vidente de Madrid que señaló una zona concreta para su búsqueda.

El alcalde de Santa Lucía, Silverio Matos, pidió ayer a la familia que siga confiando en las Fuerzas de Seguridad del Estado, ya que "está todo el mundo volcado y haciendo lo humanamente posible" para encontrar al niño desaparecido.