Bomberos del Ayuntamiento de Madrid retiraron ayer de la subestación de Unión Fenosa que ardió el pasado jueves un transformador de 30 toneladas totalmente calcinado. Los efectivos del cuerpo continuaron durante todo el día las labores de extinción ante la sospecha de que en otro transformador todavía había fuego.

En el lugar del siniestro, permanecía ayer un retén de 10 bomberos que seguía trabajando para refrescar otro transformador ante la posibilidad de que continuara ardiendo.

Los efectivos también se ocuparon de apuntalar el edificio de viviendas contiguo al que resultó afectado a la espera de que se decida el momento en que pueda llevarse a cabo la demolición de la subestación, prevista en principio para el próximo lunes.

Los bomberos dejaron ayer a los vecinos de tres edificios colindantes que entraran en sus viviendas para recoger artículos de primera necesidad. Lo hicieron de uno en uno y acompañados siempre por un bombero. La mayoría de los vecinos explicaron que el estado de las casas era "bastante malo".

Un total de 138 personas afectadas pasaron ayer la noche realojados en tres hoteles de Madrid que han sido puestos a su disposición por Unión Fenosa.

Unión Fenosa abrió ayer sus oficinas para atender las quejas y reclamaciones de los afectados, que también podrán presentarse hoy. A mediodía de ayer, la compañía había recibido un total de 214 quejas.