Al menos una veintena de personas fallecieron ayer en los accidentes mortales ocurridos en las carreteras españolas, el más trágico en Burgos, donde se registraron cinco muertes, en una jornada marcada por las intensas lluvias que provocaron importantes problemas circulatorios en toda España.

El accidente más grave se produjo sobre las 17.15 horas en la ronda de circunvalación de Burgos, donde la colisión de un "monovolumen", que se saltó la mediana, y un turismo modelo Opel Astra causó la muerte de cinco personas, tres mujeres y dos hombres.

La colisión provocó el corte de uno de los carriles de la N-I en sentido Madrid. En Toledo, cuatro personas, dos de ellas menores, perdieron la vida en dos accidentes que ocurrieron escasamente a dos kilómetros de distancia y con apenas cinco minutos de diferencia entre ellos.

En el más grave, tres miembros de una misma familia fallecieron en un choque registrado sobre las cinco de la tarde en la carretera N-400, a su paso por Santa Cruz de la Zarza (Toledo). El turismo en el que viajaban chocó fronto-lateralmente contra un camión.

Otro siniestro provocó la muerte del ocupante de un turismo que colisionó con otro camión en el término municipal de Villarrubia de Santiago.

Otros accidentes mortales tuvieron lugar en Alcover (Tarragona), Villacastín (Segovia), Navalagamella (Madrid), Mérida (Badajoz), Lieres (Asturias), San Andrés del Rabanedo (León), Oropesa del Mar (Castellón) y Villares de la Reina (Salamanca).