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Diario Córdoba

VIERNES SANTO

Un goce para los sentidos

La marcha 'Expirando en tu rosario' del maestro Pantión sonó en el interior de la iglesia de San Pablo

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El Cristo de la Expiración se alza sobre Capitulares

Ya con la último sol de la tarde entrando por el rosetón de la iglesia de San Pablo, el cortejo negro de la hermandad de la Expiración comenzaba a formarse en el interior del templo, el Viernes Santo cordobés iba poco a poco llegando a su fin.

Los nazarenos comenzaron su caminar y la barroca fachada del templo fue un año más testigo del caminar del serio e impecable cortejo de nazarenos. En el interior el paso del Cristo de la Expiración comenzaba a andar, de fondo la música de capilla que solemnizaba el momento. El Cristo expirante con la Virgen del Silencio a los pies caminó sobre su paso donde además del agreste calvario llevaba un friso de iris morado, así fue subiendo la rampa que lo llevó hasta la calle Capitulares, tras la maniobra oportuna el Cristo tomó la calle a los sones de la música de capilla interpretada por el grupo Ars Scra.

Tras el Cristo fue saliendo el cortejo que precedía a la Virgen del Rosario, a lo lejos se podían ver los ciriales que anunciaban el palio de cajón de la Virgen del Rosario que a lo sones de la marcha “Expirando en tu rosario” comenzaba a caminar en el interior de la iglesia de San Pablo en dirección al compás del templo. Tras la subida de la rampa y el paso ya totalmente enmarcado en la barroca fachada que da a Capitulares, la belleza de la Virgen del Rosario se reencontró de nuevo con la ciudad de Córdoba tras dos años de espera.

El palio de la Virgen, que diseñara fray Ricardo de Córdoba, fue exornado con rosas blancas un bellísimo exorno que no pudo competir con la belleza de la Virgen del Rosario que a los sones de la ecijana banda Amueci caminaba por las calles de la ciudad.

La cofradía de la Expiración se perdió por calles como Fernando Colón donde la corporación del Viernes Santo adquiere una dimensión especial, continuando por el Huerto de San Pedro el Real para por el arco de San Francisco buscar la Catedral.

La música, la temperatura, el olor a incienso y la luz de la tarde se unieron para dejarnos disfrutar del caminar de la hermandad de la Expiración.

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