La Cena ya llevaba dos horas en la calle y la hermandad del Nazareno decidió seguirle aprovechando el único hueco claro que las predicciones meteorológicas habían dado para esta caótica Semana Santa de traicioneros chubascos. Así, la hermandad pudo estrenar el medallón frontal del paso de la Nazarena, representando la coronación de la Virgen, y pintado por Juan Manuel Ayala y, sobre todo y aparte de otros actos previstos, celebrar con la estación de penitencia la próxima beatificación del Padre Cristóbal de Santa Catalina, el próximo día 7, en el altar de la Mezquita--Catedral.

Ayer, el hermano mayor, Francisco Muñoz, entre las felicitaciones que recibía por la estación de penitencia realizada, confesaba tener ya puesta la cabeza en la salida especial del próximo día 5 a la Catedral. Habrá música por primera vez en el sobrio y humilde cortejo franciscano. Hay fiesta y la ocasión lo merece. No todos los días un cofrade cordobés sube a los altares.