La salud bucodental y la salud general están estrechamente relacionadas. Por eso ir al dentista no solo es clave para cuidar la salud bucal.

Los beneficios de una revisión odontológica van más allá: se puede llegar a identificar o ver indicios de otros problemas de salud realizando una exploración de la boca del paciente.

Y es que muchas patologías, pese a no ser bucodentales, también manifiestan sus síntomas en los dientes, las encías, la garganta e incluso en la lengua.

Enfermedades tan importantes como la diabetes, la leucemia o la celiaquía se pueden descubrir en la boca, aunque no es suficiente para realizar un diagnóstico seguro.

Eso sí, en la boca es posible encontrar la primera señal de alarma y a partir de ahí realizar otras pruebas complementarias que confirmen la enfermedad.

La doctora Marta Montserrat, periodoncista de Clínica Dental Friedländer, explica claramente que:

  • "Es importante resaltar que el odontólogo no es el encargado de diagnosticar estas patologías sistémicas, ya que nosotros solo podemos ver algunos indicios que nos hacen sospechar de la enfermedad en cuestión".

Visitar al dentista una vez al año puede evitar muchas enfermedades bucodentales Freepik

Por qué es importante visitar al dentista una vez al año

Es posible que sea la práctica habitual de muchas personas, pero lo que recomienda el cuidado de nuestra salud es que la visita a una clínica dental no se limite a los momento es que tenemos alguna molestia o dolor en nuestra boca.

Para mantener una buena salud bucal es imprescindible visitar al dentista de forma regular, es decir, al menos una vez al año. Así, se podrán detectar a tiempo las enfermedades bucodentales y comenzar cuanto antes el tratamiento para evitar que sus consecuencias vayan a mayores.

Porque además, como señala la doctora Montserrat, no acudir a estas revisiones puede causar problemas como:

  • "Recesión de encías
  • Movilidad de las piezas dentales
  • Pérdida de éstas en última instancia”. 

Pese a esta advertencia y, según los resultados expuestos en el último informe realizado por el Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española (FDE), solamente un 51% de los españoles se realiza una revisión odontológica anualmente. 

Y una de las razones para no acudir a la cita anual con el profesional del dentista es el miedo.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya le ha puesto nombre a esta patología: odontofobia, o lo que es lo mismo, miedo extremo a ir al dentista.

Y aunque es probable que no nos demos cuenta, la realidad es que esta patología puede agravar las enfermedades que afectan a la boca y que afecta a un 15% de la población mundial.

La odontofobia es el miedo extremo a ir al dentista Freepik

Las enfermedades cuyos síntomas también afectan a la boca

Diabetes

Es una de las mayores epidemias de este siglo, y es también una de las “enfermedades que más rápido se manifiestan en la boca”.

De acuerdo a los datos de la Fundación para la Diabetes, el 13,8% de los españoles mayores de 18 años tienen niveles altos de azúcar en sangre. Y en concreto, la mayor parte de los pacientes tienen diabetes tipo 2, que es uno de los tipos más frecuentes (entre el 80-90% de los pacientes).

No obstante, casi un tercio de ellos no están diagnosticados, aunque hay muchos síntomas que empiezan en la boca:

  • Encías enrojecidas y con sangrado habitual
  • Mal aliento
  • Mal sabor de boca persistente
  • Sequedad.

La doctora Montserrat puntualiza que “para revertir los efectos que provoca la diabetes en la salud bucal es imprescindible acompañar el tratamiento médico con las visitas rutinarias al dentista”.

Leucemia

Entre 4.000 y 5.000 personas son diagnosticadas cada año de leucemia en España.

El linfoma es el cáncer de sangre más frecuente, y sus síntomas más habituales son:

  • Pérdida de peso involuntario
  • Dolor o sensibilidad
  • Fatiga persistente
  • Infecciones frecuentes.

Según la Organización Mundial de la Salud existen más de 60 tipos de linfoma, y la diferencia entre ellos está en el tipo de células inmunes que estén afectadas y en los biomarcadores implicados.

Respecto a la salud bucodental, las personas que sufren leucemia tienen mayor riesgo de padecer gingivitis grave, una de las enfermedades periodontales más frecuentes y que se caracteriza por la inflamación de las encías. Y el dentista juega un papel fundamental, y también después del diagnóstico. 

Como aclara la especialista:

  • "El sangrado o las infecciones en las encías son comunes en los pacientes con leucemia, y por esta razón es muy recomendable que quienes padecen esta enfermedad cuenten con una buena rutina de higiene bucal".

Celiaquía

La celiaquía, una enfermedad que se puede manifestar a cualquier edad por una reacción a la ingesta de gluten, tiene algunos síntomas bastante claros como:

  • La diarrea crónica
  • El exceso de gases
  • La pérdida de peso
  • La malnutrición. 

Se trata de un tipo de dolencia que afecta a entre 450.000 y 900.000 personas y que: "puede provocar problemas periodontales que requieren de un tratamiento odontológico específico".

La celiaquía, en palabras de la doctora Montserrat, puede provocar:

  • Aftas (llagas)
  • Sequedad bucal
  • Decoloración de los dientes.

Consejos prácticos para no descuidar nuestra salud bucodental

  • Cambia el cepillo cada 3 meses para evitar que se acumulen bacterias y las cerdas se gasten. Cepilla tus dientes tras cada comida. Una vez al día, pásate el hilo dental y usa un enjuague bucal.
  • La limpieza interdental supone el 40% de la higiene oral. Por ello, no olvides que la comida se queda atrapada en los huecos entre diente y diente, e higieniza esas zonas de difícil acceso con cepillos interproximales o un irrigador bucal.
  • Recuerda que la lengua es la zona que más bacterias acumula y es la principal causa del mal aliento. Usa un raspador lingual a diario para completar tu higiene en casa.
  • Por último, no olvides acudir a tus revisiones con el dentista y hazte una higiene dental profesional una vez al año (si no tienes ningún problema bucodental) y cada 4 o 6 meses (si presentas enfermedades periodontales).