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Reportaje

Innovación que late en equipo

El Hospital San Juan de Dios impulsa su Unidad del Corazón con un perfil multidisciplinar y procesos integrales

Cardiólogos del Hospital San Juan de Dios en la sala de Hemodinámica.

Cardiólogos del Hospital San Juan de Dios en la sala de Hemodinámica. / HSJD

DC Digital

Córdoba

El corazón del Hospital San Juan de Dios de Córdoba late con más fuerza que nunca. Con la incorporación, el verano pasado, de la cirugía cardíaca con circulación extracorpórea, el centro dio un gran paso para el fortalecimiento de la Unidad del Corazón, que ha ampliado su capacidad para ofrecer una atención ágil, eficaz y de vanguardia a los pacientes con patologías cardíacas.

El desarrollo de esta unidad ha sido posible gracias al trabajo conjunto entre los servicios de cardiología y cirugía cardiovascular, aunque este modelo de atención no solo implica la colaboración entre estas especialidades, sino que también se apoya en servicios transversales como la UCI, quirófano, reanimación, medicina interna y diagnóstico por imagen de alta resolución.

«En estos procesos hay que poner en valor el trabajo en equipo y la coordinación entre servicios», afirma el doctor Enrique Cantillo, director médico del Hospital San Juan de Dios en Córdoba, quien añade que la instauración de procesos de este tipo, que abordan la enfermedad de una manera integral y multidisciplinar, es una constante que comienza a implementarse en las distintas unidades del centro para prestar una atención más completa al paciente en todas las especialidades.

Además de la coordinación de equipos, el uso de técnicas de vanguardia y poco invasivas también ha sido clave para el desarrollo de la Unidad del Corazón. «Los pacientes se recuperan más rápido, pasan menos tiempo en UCI y en planta, y regresan antes a su vida cotidiana», explica el doctor Lucio Sartor, cirujano cardiovascular que ya ha sumado una veintena de cirugías extracorpóreas realizadas con éxito, así como la consolidación de otras técnicas que complementan el abordaje integral de las enfermedades cardiovasculares.

Técnicas poco invasivas

En este sentido, hay que destacar que más del cincuenta por ciento de las intervenciones cardíacas realizadas con circulación extracorpórea se han llevado a cabo mediante técnicas de cirugía mínimamente invasivas, lo que ha permitido reducir de forma significativa las estancias hospitalarias y mejorar notablemente el confort de los pacientes. Además, en el cien por cien de estas intervenciones se ha empleado un sistema de cierre esternal con fibra de última generación, diseñado para incrementar la estabilidad del esternón, reducir el dolor postoperatorio y facilitar una recuperación más rápida.

Asimismo, el servicio ha logrado importantes avances en el tratamiento de la patología vascular compleja, incluyendo el abordaje de aneurismas de aorta abdominal mediante técnicas endovasculares mínimamente invasivas. Este enfoque ha permitido que los pacientes intervenidos fueran dados de alta en apenas 48 horas, con una recuperación funcional muy superior a la habitual.

«Pese a tratarse de procedimientos de alta complejidad y riesgo, la mortalidad postoperatoria ha sido del cero por ciento, un resultado excepcional que refleja tanto el rigor del equipo, como la excelencia en la selección de técnicas y en el manejo quirúrgico individualizado», añade el doctor Sartor.

Cardiología intervencionista

También en el ámbito de la cardiología intervencionista, prestado por el hospital en colaboración con Grupo Corpal, el doctor Javier Suárez de Lezo explica que «tratamos de forma habitual la enfermedad coronaria compleja mediante técnicas avanzadas, y se ha desarrollado un programa para el tratamiento de cardiopatías estructurales, que incluye el implante de TAVI para el tratamiento de la estenosis aórtica severa, procedimientos de reparación mitral percutánea, cierres de defectos septales o cierre de orejuela».

Un momento de una de las cirugías extracorpóreas realizadas recientemente en el hospital.

Un momento de una de las cirugías extracorpóreas realizadas recientemente en el hospital. / HSJD

Además, el Hospital San Juan de Dios cuenta con un programa de angioplastia primaria, 24 horas al día, siete días a la semana, 365 días al año, asegurando una respuesta rápida y eficaz ante el infarto agudo de miocardio, reforzada mediante la activación del código infarto. Este sistema es un protocolo de coordinación entre el 061, el servicio de Urgencias y el servicio de Hemodinámica para reducir al máximo posible el tiempo que transcurre desde la aparición de los síntomas y la aplicación del tratamiento.

Y es que, desde el servicio de cardiología del hospital, se aborda todo el espectro de las enfermedades cardiovasculares «desde el nacimiento hasta la senectud, con un enfoque multidisciplinar, humano y altamente especializado», resalta Suárez de Lezo, quien subraya la amplia experiencia con la que cuentan en el manejo de patologías tan prevalentes como la cardiopatía isquémica, la insuficiencia cardíaca o las arritmias, y la incorporación de los últimos avances y tecnologías diagnósticas y terapéuticas.

Conectando especialidades

En esta línea de trabajo multidisciplinar e integral, el hospital también ha puesto en marcha un circuito especializado para prevenir la cardiotoxicidad en pacientes que van a recibir quimioterapia. A través de un protocolo conjunto entre oncología y cardiología, se realizan estudios previos y cardioresonancias para detectar posibles daños o riesgos cardiovasculares antes de iniciar el tratamiento, permitiendo una atención más segura y personalizada.

«La colaboración entre especialidades y el diseño de circuitos integrados nos permiten anticiparnos a los problemas y actuar con rapidez», señala Horacio Pijuán, director gerente del hospital. «Nuestro modelo de atención se basa en la coordinación y la personalización, con un objetivo común de humanización: cuidar mejor», concluye.

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