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Resumen del 2025

Agricultura: el año de las plagas

El mildiu de la vid, la peste porcina o la gripe aviar, entre otras, han afectado a los productores cordobeses durante este año 2025

Un agricultor de Montilla muestra un racimo afectado por el mildiu y otro sano.

Un agricultor de Montilla muestra un racimo afectado por el mildiu y otro sano. / José Antonio Aguilar

Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

El sector agrario se aferra a su «resiliencia», fea palabra de la que hoy se abusa en cualquier ámbito de la sociedad. Todos -médicos y pacientes, gobernantes y gobernados, patronos y empleados- quieren ser resilientes y se afanan en afirmarlo, con lo que señalan su capacidad de adaptarse y resistir a las adversidades. El campo cordobés lo ha demostrado, haciendo frente a una tormenta perfecta de circunstancias como la sequía, la elefantiasis de la burocracia y su dependiente sistema legal, un impredecible sistema mundial de comercio...

El agro superó todo eso y algunas cosas más en años recientes, como demuestran las crecientes cifras de la macroeconomía en facturación o exportaciones, que nunca deben ocultar la realidad de quienes están en la base del sector, los propios agricultores, en su mayoría pequeños y tradicionales productores.

En el campo siempre hay desgracias, que ahora han llegado en forma de plagas y enfermedades de las que no se libran ni plantas ni animales. En 2025, quizás la más dañina en Córdoba ha sido la del mildiu de la vid. La campaña vinícola de Montilla-Moriles, en declive desde hace años, ha mermado su producción a la mitad.

También en la ganadería

La ganadería también se ha visto afectada, si bien Córdoba -al menos de momento- se está salvando de lo peor. La gripe aviar obligó a tomar medidas extremas en las granjas que tuvieron impacto directo en la producción. Por suerte no se ha detectado aún ningún brote en Córdoba -sí de forma aislada-, lo que obligaría a sacrificar todos los animales de la instalación afectada. El último brote sanitario, confinado en Cataluña, ha sido la peste porcina, erradicada hace 30 años. Los ganaderos cordobeses pueden seguir vendiendo carne en casi todo el mundo, con la marca de excelencia del ibérico, pero ya hay países que han cerrado sus puertas.

Si ninguna de estas y otras enfermedades del agro han llegado a un nivel bíblico ha sido por las medidas de prevención, vigilancia y bioseguridad. Pero no conviene confiarse: el faraón esperó hasta la décima plaga para tomar medidas, y ya fue tarde.

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