Opinión | Carta ilustrada
Álvaro Medina Salcedo
Jugando con el fuego

Incendio en Cerro Muriano. / Manuel Murillo
No hay día en el que no se queme un trozo de Córdoba. El campo es un polvorín, saturado de vegetación seca, y cada dos por tres vemos arder pastos. A ese riesgo se suma la irresponsabilidad de quienes creen que el fuego siempre empieza lejos, en terreno ajeno. Mientras tanto, continúan los botellones en las faldas de la sierra y los parajes secos se llenan de basura. Al día siguiente quedan colillas, botellas y restos de cristal como huellas de una noche cualquiera y como aviso de lo cerca que puede estar la tragedia. Porque el problema no es solo el calor ni la sequedad del campo. También son nuestras actitudes. Y si no cambian, llegará un día en que lamentaremos demasiado tarde aquello que hoy todavía podemos evitar.
- Fallece a los 70 años el sacerdote lucentino José Gutiérrez tras una vida dedicada a la Iglesia
- El pueblo de Córdoba cuyos vecinos siguen llamándose como en tiempos de Roma
- La concejala Carmen González reduce su dedicación en el Ayuntamiento de Córdoba para incorporarse a un centro docente
- El insólito incidente en un vuelo de Vueling desde Barcelona que acabó con un pasajero expulsado
- Córdoba, a punto de recuperar el sorteo de viviendas protegidas: el Pleno aprobará la próxima semana el nuevo sistema
- Las obras del futuro hotel en la Casa de los Guzmanes de Córdoba continúan tras la demolición del cuerpo trasero
- La Aemet avisa de un importante cambio en el tiempo en Córdoba: el calor se prepara para decir adiós
- Un boleto sellado en el Centro Comercial La Sierra de Córdoba resulta premiado en el Euromillones