Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Agradecimiento

Mario del Olmo

Córdoba

Carta para mis Ángeles de la guarda

El día 10 de este pasado mes de octubre estuve a muy poco de perder la vida a causa de un accidente de bicicleta, pero Dios quiso que varios ángeles me cuidasen y que ahora pueda escribir estas letras. El primero fue Ángel (curiosamente es su nombre, juzguen ustedes si es casualidad), un señor que pasó por el lugar y que, al verme en el suelo inconsciente y ensangrentado, se encargó de llamar al 061 y dar la localización.

Aquí llegaron mis segundos ángeles gracias a una perfecta coordinación. A pesar de la complicación en llegar al lugar donde yo me encontraba, apenas tardaron unos minutos. Me trasladaron a urgencias del Hospital Reina Sofía, donde me atendió un equipazo de neurocirugía maxilofacial y cirujanos plásticos (más ángeles en mi camino) que me limpiaron y cosieron con una rapidez y precisión como si se tratara de un equipo de fórmula 1, pero a la misma vez con calma y suavidad. Desde mi semiinconsciencia, los escuché decir que daba igual lo que tardasen, pero que este chico se tenía que quedar perfecto.

Finalmente, empecé a recuperarme ya en planta, gracias a todo el personal que allí cuida de los pacientes, grandes profesionales (mis ángeles de la planta), con un cariño y devoción hacia su trabajo y una humanidad que nunca he visto en mis 49 años de vida. Estuvieron todos los días dándome ánimo, cariño comprensión y simpatía. Recuerdo que todas las noches el personal de guardia, sin que yo los llamase, venían cada cierto tiempo para comprobar mi medicación, si me hacía falta más, me tomaban la temperatura con mucha dulzura, se interesaban por mi estado, y me decían: «Descansa, que dentro de un ratito venimos y si necesitas algo pulsa el botón e inmediatamente estamos aquí».

El personal que asiste las habitaciones y las limpia son de lo más encantadores y trabajadores que he visto, buscando que no me faltase nada para el aseo, mi cama siempre perfecta y todo sin perder nunca la sonrisa.

Por eso era mi ilusión escribir y publicar esta carta para que todo el mundo sepa que tenemos la mejor sanidad pública del mundo aquí en España. Pero quiero destacar la sanidad cordobesa: Hospital Reina Sofía, Hospital Provincial y todos los centros de salud. Gracias a todos y todas los profesionales que estáis en la sanidad, podéis sentiros orgullosos todos los días por la labor tan bonita y humana que hacéis, olvidaos de las críticas de personas tóxicas que no saben mirar más allá de su egoísmo e interés.

Un abrazo muy grande y gracias por devolverme a la vida.

Tracking Pixel Contents