Opinión | Carta ilustrada

Noelia Santos Gémez

Agradecimiento al taxista 325

Un taxi.

Un taxi. / A.J. González

Que pocas veces valoramos, aplaudimos y reconocemos el buen hacer de nuestros taxistas. Sería de justicia que se conozcan comportamientos excepcionales más allá de sus obligaciones. El pasado miércoles un familiar de avanzada edad dejó olvidado su móvil en el taxi con licencia 325, su conductor atendió nuestras llamadas, nos informó y tranquilizó sobre lo acontecido y además se ofreció a devolvérnoslo en nuestra propia casa. La sociedad debería reflejarse en este tipo de personas excepcionales, su comportamiento debe ser conocido por todos y ojalá fuese imitado por muchos. Gracias 325.