Cuando yo iba al colegio, no había ni ventiladores, ni radiadores, ni climatización alguna. Eso no justifica que los niños de hoy tengan que pasar tanto calor como hace 50 años. Con referencia al CEIP Mediterráneo, la temperatura que soportan los menores y profesores en clase actualmente, me parece una vergüenza y una falta de humanidad tremendas. Desde las eléctricas, con su demostrada codicia y desinterés por las personas, hasta las distintas administraciones que tienen la tarea de climatizar los colegios, juegan como auténticos trileros, con padres, madres, ampas y asociaciones, que luchan en defensa de una temperatura digna y apropiada en los colegios. La responsabilidad en este tema, año tras año, político tras político, se diluye y se reparte hábilmente por los responsables, de forma que burlan, enredan y frustran a padres y madres. El otro día, al recoger de clase a mi hijo, vi que estaba sudando, le pregunté: -¿has tenido gimnasia?-, me dijo, -no papá, es que hace calor en clase-. Si en todos los despachos de los encargados en resolver este tema hiciese la temperatura de la clase de mi hijo, ¿imaginan lo que tardarían en climatizarlos?