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Opinión | NO NI NA

Rafael Ruiz

Rafael Ruiz

Periodista

Por una peseta

El clan de la piruleta ha dictaminado que, si lo deseas fuerte, cierras los ojos y chocas tres veces los tacones de los zapatos, puedes salvar los cines de verano en un acto de valentía cívica. Admiro, y esto lo digo sin mero atisbo de coña, a la gente que cree que querer es poder. Que basta con tener una causa noble para lograr el éxito. Supongo que los años me han llevado a esperar lo peor, incluso, de quien entra por la puerta entre olores a jazmines, que son icono de santidad.

Desde aquí, reciban mucho ánimo los valientes dispuestos a poner su dinero («si cada español pusiese una peseta…», que decía Lola Flores) para adquirir los tres recintos chachi, convertidos en resistencia identitaria, voluntad del pueblo soberano. Nunca la última de Torrente adquirió tal consideración de masa hecha carne. Digamos que omitiré algunos detalles que me llaman la atención, como una venta directa (sin competencia), precio cerrado previamente señalado y gastos generales garantizados sobre unas previsiones que parecen haber salido de dos rondas de medios fresquitos del Gallo. Cunde la vía Caballerizas.

Solo me permito aclarar una evidencia. De todos los problemas que tienen -tenemos- los vecinos del Casco Histórico, el futuro de los cines de verano ocupa la posición nonagésimo novena de cien posibles. Están chulos y molan mazo, pero no jodamos. Así de primeras, se me ocurren como prioritarios el impacto desaforado del turismo, la despoblación creciente, la pérdida de vivienda normal y corriente, o la consideración de la municipalidad de los barrios viejos como la sala de fiestas (civiles y religiosas) de todo el que se acerca a la antigua colonia patricia.

A ello, le podemos agregar una movilidad deficiente (con abuso del gran tonelaje), el abandono total de tareas básicas de mantenimiento e higiene, una profunda crisis del comercio necesario para la vida, la ausencia de inversiones que no estén destinadas a las pernoctaciones, las prohibiciones impensables -como las energéticas- que nunca se compensan con inversiones y un tratamiento fiscal justo, o la ausencia de los equipamientos y dotaciones sociales que se dan por supuestos en zonas de creación más reciente. Por dar un dato, el Ayuntamiento pepero se va a gastar más de lo que cuestan los cines de marras en una escultura de Fernando III sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza.

Si tu mayor problema son unos negocios con un grave problema de rentabilidad, sometidos a evidentísimas tensiones especulativas y a riesgos ciertos de desnaturalización, es que vives de maravilla, gachón. Sospecho que los de la piruleta harán un poco lo de siempre: nada útil. Lo cual le viene estupendamente a este gobierno municipal, que se acuerda exclusivamente para lo que quiere de que tiene mayoría absoluta. Fíjense en lo firmes que han estado en otros supuestos, como el de la Ronda Norte, y el ataque de consenso que les ha dado ahora. Cosas veredes.

*Periodista

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