Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Cafetera de aspasia

Basura y diamantes

Una de las esculturas más interesantes de la pareja artística británica Tim Noble y Sue Webster es la conocida como Dirty White Trash (with Gulls) -algo así como «Sucia basura blanca (con gaviotas)»-, que realizaron en 1998. Esta pieza, aunque algo antigua, está de plena actualidad. La instalación está compuesta por una acumulación en el suelo de restos de envases de distintos productos alimenticios aplastados, arrugados y amontonados: latas de refresco o alcohol, envases de margarina, papel higiénico, botellas de plástico, vasos de cartón, bolsas de patatas fritas, etcétera. Sin embargo, esa montaña de desperdicio está iluminada con un foco de luz de manera que la sombra proyectada de esa basura genera en la pared de al lado las siluetas perfectas de sus autores, como si estuvieran sentados en el suelo, apoyados en sus respectivas espaldas, tranquilos, disfrutando de una copa y un cigarro.

Esta pieza hace un guiño a la caverna de Platón quien, siempre tan desconfiado de las imágenes, utilizó este símil para hacernos entender que el conocimiento humano y la verdad no puede venir de las apariencias, de lo que crees ver.

Noble y Webster han utilizado este recurso a menudo en sus esculturas. Normalmente, las sombras proyectadas corresponden a los retratos de sus propias siluetas, pero la realidad es que los montones de objetos que las disponen (cuya sombra proyectan sus autorretratos) están formados, en ocasiones, hasta por juguetes eróticos, animales disecados de todo tipo o cualquier otra miseria que ellos consideren.

He estado estos días pensando mucho en esta colección de instalaciones que hicieron. Quizás, si fueran españoles ahora, podrían hacer una versión más divina, acorde a los tiempos que corren. Sugiero utilizar diamantes, joyitas y otras lindezas de caja fuerte mientras suena el hilo musical de fondo con Marilyn Monroe recordándonos quiénes son los mejores amigos de las chicas o, lánguidamente, a Hepburn con su guitarra en Desayuno con diamantes mientras en la pared podríamos ver el retrato de algún político.

Quizás, el arte, sirva para ayudarnos a soportar la repugnancia que supone que la realidad sea exactamente lo que parece.

*Artista y catedrática

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents