Opinión | Cosas
Semillas
Entre tantas convulsiones mediáticas, quiero resaltar una noticia a la que no se le ha dado la suficiente significación. El Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional ha recaído este año en la Bóveda Global de Semillas, situada en el helado archipiélago de Svalbard, perteneciente a la corona noruega. Al igual que, por mor de la curiosidad de Pandora, un ánfora -que no una caja- podría ser el anagrama de los males expandidos, la semilla sería el símbolo de la esperanza. No ha triunfado porque el dibujo de una semilla es simplón, lejos del histrionismo salvífico que presiona a esta virtud.
La Bóveda de Svalbard alberga 1,3 millones de muestras de semillas. La elección de su emplazamiento no obedece tanto a la severa formalidad escandinava, sino a poderosas razones geológicas. Este gigantesco almacén se encuentra a 120 metros de profundidad, en una zona de baja intensidad sísmica y a 130 metros sobre el nivel del mar, lo que potencialmente alejaría su inundación por el deshielo. Además de la querencia común de las cuevas hacia la isotermia -como les ocurre a las del Albaicín- un sistema de refrigeración industrial garantiza la estabilización de la bóveda a -18° C, tal que un congelador de gama alta. En Svalbard no está prohibido morirse, mismamente imitando a don Favila con el abrazo de un oso. Pero sí enterrarte, porque la carga vírica del finado podría lixiviarse en el permafrost.
En esa recóndita cava dormita la metáfora de la diversificación; variedades de trigo repudiadas por la tiranía de la industrialización, añorando aquellas espigas y aquellos panes horneados en el Nilo de los faraones. O semillas de tomateras que encierran el grial de los buenos días perdidos, cuando el verano no era una magdalena, sino un tomate picado con aceite y sal. Svalbard es depositaria de la ilusión tras el desastre; otra arca más pequeña que la que concibió Saramago, anclada en la previsión y la provisión ante el impulso autodestructor del ser humano. Puede derivarse hacia un nihilismo apocalíptico, vista la barbarie que destruyó la biblioteca de Alejandría. O reconducirnos hacia el símil de las hormigas, el arquetipo de la laboriosidad que guarda en lo más profundo el sustento para mañana. El semillero de Svalbard sería el paraíso imposible de las hormigas, frente a la codicia apresurada de las cigarras.
Las cigarras no tienen la culpa del zoomorfismo de nuestras miserias. Nos las apropiamos para significar estos atajos del privilegio; la convulsión ante las turbulencias judiciales que está sufriendo un expresidente del Gobierno y dejan pasmado al electorado progresista, que apela a uno de los más socorridos latinajos (¿Tu ‘quoque’, Zapatero?)
Al presidente que hizo de su ceja la virgulilla de su legado le ofrecieron una de las semillas más arcanas de Svalbard: la de Juanito habichuela. Decididamente no le iban los jarrones chinos y ese tallo de mediaciones y asesorías ha ido creciendo de manera ingobernable. Si hay algo claro en este asunto es que sus consejos facturan más alto que cualquier echadora de cartas. Al igual que antes que se desintegre en el puño, esa rosa socialista, adscrita a la clase de las magnoliópsidas, debería trasladar alguna de sus semillas al archipiélago de las Svalbard. Esta concatenación de imputaciones está siendo más dañina que la roya que infesta tantos granos de cereal. O se adoptan medidas contundentes -entre ellas un adelantamiento electoral- o la semilla de esta rosa nunca tendrá posada en la bóveda.
*Licencaido en Derecho, graduado en Ciencias Ambientales y escritor
- La temporada de caracoles en Córdoba, a punto de terminar: 'La gente nos pregunta por qué nos vamos ya
- Estas son las calles donde el Ayuntamiento de Córdoba retirará quioscos de prensa y chucherías
- La nueva receta de Fuente Obejuna frente a la despoblación: 'No necesitamos vivienda nueva sino reformar la que hay
- Antonio Blanco y Paola Melgar, hija del ex del Córdoba CF Miguel Melgar, se dan el «sí, quiero» ante el patrón de Montalbán y lo celebran en Écija
- La moda 'made in Córdoba', elegida por la reina Letizia para dar la bienvenida al Papa León XIV en España
- Aparatoso accidente sin heridos en la avenida de Libia de Córdoba: dos coches chocan y uno de ellos acaba boca arriba en la calzada
- El Córdoba CF y el mercado de centrales: los nombres que encajan en la hoja de ruta blanquiverde
- Más de mil aspirantes buscan una plaza fija en el Ayuntamiento de Córdoba: nervios, esfuerzo y esperanza en las oposiciones de ayudante
