Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Punto y coma

La «a»

La «a» es una letra, una sílaba, una palabra y un enunciado. Es, en efecto, la primera letra del alfabeto de la lengua española. Como vocal plena, puede formar sílaba por sí sola. Asimismo, es una palabra, considerada como expresión lingüística aislada por espacios en blanco en la escritura, y transferible, pues se traslada de un lugar a otro de una frase. Y puede, en fin, ser un enunciado; así, a la pregunta «¿Cuál es la primera letra del alfabeto español?», se puede responder simplemente «a», lo que supondría en sí un enunciado con significado completo.

Por otro lado, la «a» aparece sola, o bien precedida de «h» en la forma verbal «ha», o bien seguida de «h», como en la interjección «ah», con la que expresamos el súbito descubrimiento de algo que, hasta ese momento, parecía no existir. Ahora bien, regresando a la «a» solitaria, estamos ante una preposición cuyo papel es marcar la función sintáctica que desempeña la palabra que le sigue. Así, se advierten distintos valores en: «Vio a Pedro», «Dio las papeletas a Pedro», «Se acercó a su amigo», «Van a Soto» o «El juicio es a las cinco». En ocasiones, basta una «a» para situar responsabilidades que, fuera de la gramática, son mucho más difíciles de ubicar.

En la construcción «Vamos a ver», nuestra «a» ocupa la parte central. Esta expresión puede tener un sentido literal -’nos disponemos a examinar un asunto’- o un valor más pragmático: el de pedir que, por una vez, miremos con detenimiento lo que ocurre. No parece una mala recomendación en los tiempos que corren. Es solo gramática, pero con ella no solo construimos frases, sino que también intentamos ordenar una realidad que, con frecuencia, se presenta tan compleja que invita, casi siempre, a empezar de nuevo. A.

*Lingüista

TEMAS

Tracking Pixel Contents