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Opinión | El desliz

Ser o no ser de luz

La presidenta de Baleares, Marga Prohens, ofreció su particular dualidad al clasificar la semana pasada a los inmigrantes en proceso de regularización

El bipartidismo ha muerto, larga vida a las dicotomías de dudosa moralidad. En el acuerdo con los ultras para gobernar Extremadura, la popular María Guardiola divide a los ciudadanos entre nacionales y no nacionales a la hora de acceder a ayudas y servicios públicos. Nosotros contra ellos. Supongo que ahora pondrán sillas amarillas en las salas de espera de los centros de salud para los extranjeros y en los colegios para sus hijos, no se vayan a mezclar con los autóctonos de pura cepa. Podrían obligar a los foráneos en situación irregular a entrar por la puerta de atrás en los autobuses urbanos, como les pasa a las mujeres de Irán. Es ridículo, ni siquiera una presidenta menesterosa como Guardiola puede montarse un apartheid pueblerino para agradar a sus desagradables socios de Vox, bien que se lo ha hecho saber su propia colega Isabel Díaz Ayuso. Pero el PP ha hecho suya la idea. En la misma onda intelectual de tufillo racista, la presidenta de Balears Marga Prohens ofreció su particular dualidad al clasificar la semana pasada a los inmigrantes en proceso de regularización en dos categorías: «No todos son delincuentes, pero tampoco seres de luz». Bienvenidos a la política esotérica. Ya no basta contar con un contrato de trabajo, o dos abuelos españoles, o acreditar años de residencia para poner los papeles en regla. Además de pagar los impuestos y respetar las leyes, se ha de irradiar un halo fluorescente que combine con el color de uñas de las lideresas lumbreras de la derecha.

¿Y qué es exactamente un ser de luz?, se deben preguntar los miles de personas que se hacinan ante las oficinas expendedoras de los documentos que les permitirán seguir con su vida, y que precisamente buscan salir de las sombras del sistema. ¿Guías espirituales, ángeles de la guarda, animales de poder, guías elementales, arcángeles o maestros ascendidos? A grandes rasgos, humanos empáticos y generosos, dotados de la capacidad de elevar la conciencia a su alrededor. O sea, lo contrario del juez y catedrático José María Sánchez García, agresivo diputado ultra, que la semana pasada montó la enésima gresca vergonzosa en el Congreso de los Diputados. Necesitarán los funcionarios de extranjería un medidor de buenas vibraciones para detectar esas almas superiores y ponerles el correspondiente sello. Los demandantes que no resulten lo suficientemente inspiradores, adiós.

Puede que Marga Prohens ponga el listón tan alto a los nuevos ciudadanos porque vive rodeada de seres de luz que emiten toneladas de amor, sabiduría y compasión. Como el ex alto cargo de su Govern que tuvo que dimitir acusado de intentar lamerle la cara a una mujer desconocida en un bar. O la exconsellera de Hacienda de su partido procesada por el desfalco de dos millones de euros de Globalia. O el presidente del Parlament balear que se sentará en el banquillo por un delito de odio, y al que sostiene en la poltrona a cambio de los votos de Vox. O los compañeros de siglas de los que se habla estos días en el juicio de la trama corrupta Kitchen, así Luis Bárcenas como Mariano Rajoy. Todos ellos modelos sociales cuyo resplandor nunca se apagará. Espero que no cunda el ejemplo y se nos exija también a los nacionales, como a los inmigrantes, que nos comportemos como seres de luz so pena de arrebatarnos nuestros derechos humanos porque yo prefiero no ser pluscuamperfecta. Hace falta una porción de rabia, oscuridad y mala leche para soportar a tanto iluminado.

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