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Opinión | Tribuna abierta

Una hoja de ruta para Andalucía

Andalucía se encamina hacia una cita con las urnas el próximo 17 de mayo en un escenario mundial inestable. Nos encontramos ante una etapa decisiva para nuestro desarrollo económico y social, marcada por una vertiginosa transformación global que está redefiniendo las reglas del juego. En sectores como el comercio de proximidad y la empresa en general observamos cómo los cambios tecnológicos, energéticos y geopolíticos impactan directamente en nuestra capacidad de generar bienestar y empleo.

En este contexto, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) ha dado un paso al frente con la presentación de sus Propuestas empresariales para la XIII legislatura en Andalucía. Se equivocan quienes vean este documento como una especie de programa electoral al uso o una declaración de intenciones partidista. Se trata de una agenda empresarial de referencia, rigurosa y ambiciosa que busca elevar el tono del debate público y ofrecer a todos los partidos políticos que concurren a los comicios una hoja de ruta estratégica con la vista puesta en el horizonte de 2030.

En ese objetivo, es meritorio el papel del presidente del colectivo, Javier González de Lara, quien ha consolidado a la organización como interlocutor institucional, capaz de aportar soluciones a problemas complejos en un momento donde la estabilidad es un bien preciado.

Pero volviendo a esa propuesta, hay que se ser conscientes de que asistimos a una erosión de las normas que sostuvieron el equilibrio internacional durante décadas. Se están tomando decisiones unilaterales y políticas arancelarias por parte de determinados países que han generado una incertidumbre que castiga especialmente a territorios con vocación exportadora como el nuestro. Frente a este desorden, hace falta fortaleza interna.

Para el comercio cordobés y andaluz, así como para el conjunto de nuestras empresas, la calidad institucional es imperiosa. Necesitamos una gestión de lo público que sea una aliada y no un obstáculo. La agilidad administrativa, la seguridad jurídica y una coordinación real entre los distintos niveles de gobierno son requisitos sine qua non para impulsar sectores estratégicos como la agroindustria, la biotecnología o la economía del dato.

Córdoba, por su posición geográfica y su tradición, está llamada a ser un nodo logístico e industrial de primer orden. Sin embargo, para aprovechar las oportunidades que brinda la apuesta europea por reforzar las cadenas de valor, precisamos de un entorno que favorezca la innovación y reconozca el papel central de la empresa.

Andalucía compite hoy con otros territorios por ganar mercados, pero también por el talento y proyectos tractores. No podemos permitirnos ser menos atractivos que nuestros vecinos. La capacidad para que nuestras ciudades sean lugares idóneos en los que vivir, trabajar e invertir depende de la coherencia de las políticas públicas. Por eso, los emprendedores andaluces siempre han defendido la colaboración público-privada como herramienta eficaz para vertebrar el territorio.

El documento de la confederación pone el foco en pilares que suscribimos plenamente, como son la innovación y formación para adaptar nuestro capital humano a la realidad del mercado laboral. A ello hay que sumar la sostenibilidad, para entender la transición energética como una oportunidad de competitividad. Y también hay que subrayar la configuración territorial para asegurar que el crecimiento llegue a cada rincón de nuestras provincias, evitando la brecha entre el ámbito urbano y el rural.

El comercio es el termómetro de la salud de nuestra economía y, por tanto, si a la empresa le va bien, a la sociedad le va mejor. Las medidas presentadas buscan, en última instancia, fortalecer las estructuras productivas para que Andalucía sea una comunidad próspera y moderna. Por ello, es importante que las formaciones políticas que se presentan a las elecciones y que formarán parte del nuevo arco parlamentario lean la propuesta con la altura de miras que el momento exige. No son meras peticiones gremiales, sino la visión de quienes levantamos la persiana cada día y queremos una sociedad mejor y unos servicios públicos de calidad.

Esta tierra tiene ante sí el reto de ser un espacio tecnológico y energético en Europa. Disponemos del talento, de la voluntad y de una estrategia marcada por la CEA. Es hora de que la política esté en sintonía con su tejido empresarial. Solo a través del fortalecimiento de la actividad económica podremos afrontar con éxito los desafíos de una década que ya nos está exigiendo lo mejor de nosotros mismos. Córdoba y Andalucía saben que el futuro se construye sobre las certezas que seamos capaces de sembrar hoy y de la hoja de ruta que nos marquemos.

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