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Opinión | CIELO ABIERTO

Super Pedro Kart

Hay un mundo ideal en el que Pedro Sánchez juega a los videojuegos y es feliz. Esto es lo que la gente no comprende: que Sánchez no es un hombre que gobierne, sino un presidente al encuentro de la felicidad. Por eso tiene que sobrevivir, ese es su empeño. Lo suyo no es hilar ningún proyecto de país, sino resistir ahí, en lo que acaba siendo España, que es lo que no llegamos a saber: qué quedará entonces de nosotros, de nuestra democracia o Estado de Derecho, en el año 1 después de Sánchez. Pero el tío se monta en su coche de Lego, concretamente en el de ‘Super Mario Kart’, en su visita al OXO Museo del Videojuego de Madrid, pasa de todo y pregunta, con coña, que dónde está la marcha.

Bien está que el presidente apoye al sector del videojuego, como bien está que apoye a todo sector profesional. Así son sus vídeos en Tik Tok, en los que Pedro Sánchez nos recomienda canciones, nos muestra sus rutas en bici de montaña y nos enseña su colección de Quijotes -figuras, no ediciones- en la Moncloa. En fin, que se lo pasa pipa, pero lo más guapo es la mañana que se ha tirado con sus videojuegos, mientras tú y yo estábamos trabajando, y que lo cuenta en redes, y hace bromas, como Donald Trump.

Mientras, en el Tribunal Supremo, tenemos el «concierto de voluntades» entre José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama para cobrar mordidas por la adjudicación de contratos de material sanitario durante la etapa más salvaje de la pandemia. Joseba, el hermano de Koldo, admite haber ido dos veces a la sede del PSOE en Ferraz para recoger sobres y llevárselos a su cuñada, Patricia Úriz. Y no olvidemos a Jessica Rodríguez: «¿Prostituta? No, soy dentista». Y su gato, que aquí es donde entra Baudelaire, ese gato por los tejados, el gato que está triste y azul, eso es lo grave, pobrecita mía, porque ya sabemos lo difícil que está encontrar piso en Madrid y encima con un gato, que lo tuvo por él, como si fuera un hijo. «Me dijo que mirara casas y eligiera la que me gustara».

Claro, mujer, si pagamos nosotros. Escoge el piso que quieras, no te prives, que hay que tener contento a José Luis. Todo lo que se ha armado en el Peugeot y ahora Pedro Sánchez preguntando dónde está la marcha en su coche de Lego. Es un chistoso, como su mujer, su hermano, Ábalos y Santos Cerdán, que siguen en su propio videojuego. No lo sabías, pero esta película la pagas tú, porque ahora somos productores audiovisuales. Pero estoy contento, porque lo veo feliz, y eso nos evita otra nueva epístola amorosa a Begoña, con cinco días de espera y voto de silencio feminista, que aquí todas calladas. Más lenguaje figurado: móntate en la bici de tu videojuego, busca una pendiente y pedalea cuesta abajo y sin fin.

*Escritor

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