Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Colaboración

Pilar Redondo

Pilar Redondo

Escritora

El instante atrapó a la eternidad...

El 18 de enero el color tímbrico del silencio se extendió sobre el azul infinito para vestir a los suspiros con los ropajes del consuelo, transgredieron las fronteras que impone el lenguaje para entrar en acción. La luna derramó su blancura mirando con honestidad y escuchando a la vida, en la desembocadura de sus labios la noche se embarcó en un viaje de incertidumbre y en el tiempo que no vuelve floreció la esperanza.

Los latidos de los adamuceños se encarnaron en la madrugada que habitaba la herida en el desfiladero de las pupilas de todos los allí presentes, donde sin consumirse arderá el recuerdo para siempre...

Los adamuceños son conscientes de que la solidaridad no tiene fecha de caducidad, freno ni marcha atrás. Por ello el pueblo ha sido merecedor de la Medalla de Andalucía 2026, concedida a los Valores Humanos, solidaridad y Concordia, por su comportamiento ejemplar (que es el mismo que ponen de manifiesto los 365 días del año) en el accidente ferroviario. Esta es su banda sonora vital. En esa insignia van grabados a fuego los nombres de todos los habitantes de esta localidad.

Ese domingo el instante atrapó a la eternidad transitando el camino del dolor. La comprensión se abrió las venas y comenzó la migración de la sangre hermanando las almas... Para comenzar el proceso de sanación emocional.

Este no es un trámite meramente burocrático es un vínculo afectuoso inquebrantable. El hermanamiento quedó sellado por Pilar Miranda, alcaldesa de Huelva y Rafael Ángel Moreno, alcalde de Adamuz. Y por ello velaran Nuestra Señora de la Cinta y Nuestra Madre la Virgen del Sol.

¡Que lo que ha unido la catástrofe no lo separe el hombre!

Tracking Pixel Contents