Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Escenario

Pizzas

Pensaba dedicar esta columna al Día de los Enamorados que, como este año cae en sábado, permitirá organizar escapadas a lugares especiales donde consagrar ese amor. Tenía también preparados unos chistecitos a cuenta de la climatología, por ejemplo, que en vez de regalar perfumes, joyas, relojes, bolsos caros o ramos de flores, se regalen paraguas, gabardinas, chubasqueros e incluso, según los casos, bombas de agua para despejar sótanos y cocheras. Lo cierto es que, aunque intentemos desdramatizar, la cuestión no está como para hacer bromas, pero negarse al amor no es una opción, así que lo primero es lo primero y no podemos dejar sin felicitación a los que esperan con el corazón palpitante a que llegue el 14 de febrero, pero acabo de saber que hoy, 9 de febrero, se celebra el Día Mundial de la Pizza y tampoco puedo dejarlo pasar.

¿Qué tiene la pizza que a todos -niños y mayores- nos gusta? ¿Quién no se comería una hermosa pizza todos los días si no fuera porque supone un tiro que hace subir la báscula? Claro que también sabemos algo sobre el equilibrio y la moderación, aunque no lo practiquemos. Su fórmula no puede ser más simple y quizás ahí es donde reside su éxito: una torta de masa de pan guarnecida con una salsa de tomate concentrada y sin semillas, ajo, mozzarela y orégano. Sobre esta base, todo tipo de enriquecimientos: alcachofas, guisantes, aceitunas, alcaparras, champiñones, pimientos, salchichón, jamón, anchoas, gambas, mejillones o más quesos, cuatro, cinco o los que sean. En el año 2017 la pizza fue declarada por la Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

La cocina italiana tiene tanta variedad de pastas -largas, cortas; redondas, tubulares, chatas; lisas, dentadas; sólidas, huecas; grandes, minúsculas- que resulta casi imposible clasificarlas. Y hay tantas salsas para combinar que podríamos estar comiendo pasta todos los días del año sin tener que repetir, pero la pizza es el plato más representativo. Aunque hay antecedentes mediterráneos muy antiguos, el origen de la pizza actual está en Nápoles y su creador fue el panadero Raffaele Esposito, que la inventó en el año 1889 en honor de la reina Margherita, simbolizando con el tomate, la mozzarella y la albahaca los colores de la bandera italiana. Esto es lo que cuenta la tradición popular. Los migrantes italianos la difundieron desde los restaurantes abiertos en ciudades de Europa y Norteamérica. Al parecer la palabra pizza procede del griego ‘pēktos’, que significa sólido. Una feliz coincidencia ya que hoy también se celebra el Día Internacional de la Lengua griega.

*Académica

Tracking Pixel Contents