Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Caligrafía

Eros o logos

Hace dos jueves la Real Academia de Córdoba celebró en Aguilar el día de Cántico, con una sesión dedicada a Vicente Núñez, que nació en 1926. Fue un buen día. Pude ver la biblioteca del poeta, parca y limpia; y las intervenciones de los académicos fueron especialmente brillantes. Rosa Luque hizo un comentario al que sigo dándole vueltas: una parte de la gloria se mide en necrológicas, lo que puede significar que parte de la gloria sea reaccionar ante la muerte de uno como ante la de muchos, es decir, que una sola muerte sea ya una tragedia. Antonio Varo, importante conocedor de Núñez, contó que en una entrevista, dado a elegir entre eros o logos, el poeta dijo: «Eros es más». La respuesta tuvo fortuna y el entrevistador, el poeta Juan Antonio González-Iglesias, escribió después un libro con ese título. Amar parece ser una respuesta como el 42 de la Guía del autoestopista galáctico, aunque yo, que tal vez tenga el corazón metafórico arrancado del pecho y protegido en otros vasos canopos, como un setita con Serpentis 5; no tengo tan clara esa superioridad. Sí, el amor por la belleza, su aprecio y contemplación y el acunarla como a un pájaro, arriba a buenas ideas y sentimientos. Conforme con lo platónico. Pero la palabra y el pensamiento llevan a un conocimiento de las cosas no menos delicado que el eros, porque al final es un amor por la verdad. Sí, ama y no pienses; sí, conoce y ama; sí, conoce para amar. Es cierto, como la malentendida conclusión de Pascal sobre las razones del corazón. Es cierto también que a ciertos tesoros ignorados de belleza sólo se llega con la razón más serena e inasequible, con la palabra.

*Abogado

Tracking Pixel Contents