Opinión | COLABORACIÓN
Juan Ignacio Pacheco Sierra
Mercosur: una traición que nos comeremos todos
Estamos viviendo la mayor paradoja alimentaria de nuestra historia reciente. En una era donde el término ‘realfooder’ inunda las redes sociales y presumimos de etiquetas ‘eco’ en el supermercado, estamos a punto de permitir que la calidad de lo que ponemos en nuestra mesa retroceda décadas.
Mientras la Unión Europea nos vende un discurso de sostenibilidad de cara a la galería, el acuerdo con Mercosur se cocina en los despachos como lo que realmente es: una traición al sector primario y un fraude masivo al consumidor.
Cuando usted vea los tractores bloqueando las carreteras, no piense en un sector defendiendo privilegios caducos. Piense en ciudadanos denunciando la hipocresía estructural de un sistema que se sostiene sobre tres pilares:
1. El doble rasero sanitario. Es incomprensible que la UE prohíba a nuestros agricultores cientos de productos fitosanitarios por seguridad nacional y, simultáneamente, abra la puerta a importaciones de países donde se utilizan pesticidas y hormonas ilegales en suelo europeo. Estamos importando, por la vía del comercio, el peligro que hemos expulsado por la vía de la ley. Si es tóxico para producirlo aquí, ¿deja de serlo al cruzar el Atlántico?
2. ‘Dumping’: la asfixia programada. A nuestros productores les exigimos normativas ambientales, sociales y laborales estrictas -las más exigentes del mundo-, lo cual encarece inevitablemente el producto final. Sin embargo, el acuerdo les obliga a competir con mercancías que no cumplen ni la mitad de esos requisitos. No es libre comercio, es una competencia desleal impulsada por las propias instituciones que deberían protegernos.
3. Geopolítica a cambio de salud. El intercambio es humillante: se entrega nuestra soberanía alimentaria a cambio de facilitar la exportación de coches o maquinaria industrial. Vaciamos nuestros campos y arruinamos nuestro paisaje rural para llenar los estantes con productos de trazabilidad opaca y una huella de carbono real -por el transporte transoceánico- que nadie se atreve a calcular en las cumbres del clima.
«Si no hay cláusulas espejo, no hay trato». Esta no es una reivindicación gremial de los agricultores; es la única garantía de que lo que usted le da de comer a sus hijos es seguro.
Defender hoy a los agricultores que protestan es, en realidad, un acto de egoísmo saludable. Es la única forma de asegurar que mañana no comeremos lo que otros decidan producir sin control alguno. Porque si el campo muere, nuestra salud y nuestra libertad de elegir lo que comemos, mueren con él.
*Ingeniero agrónomo
- Las inundaciones del Guadalquivir a su paso por Córdoba, en directo | Última hora de la alerta por el aviso naranja de la Aemet por fuerte viento, desalojos y carreteras cortadas
- El nivel del Guadalquivir no para de subir y supera los 5,5 metros de crecida a su paso por Córdoba
- El río Guadalquivir supera los 5,5 metros a su paso por Córdoba
- Pronóstico del tiempo para este sábado en Córdoba: aviso naranja por el viento y amarillo por las lluvias
- Bellido avisa de que el sábado por la noche 'entramos en zona de riesgo' y de que el río puede alcanzar el caudal de 2010
- La inundación del aeropuerto de Córdoba impide la llegada de los vuelos de Barcelona y Gran Canaria
- El caudal del río Guadalquivir baja a 1.680 metros cúbicos a su paso por Córdoba aunque casi duplicando el umbral de desbordamiento
- El Guadalquivir inunda Miraflores y sitia la Calahorra en una crecida que va camino de ser histórica