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Opinión | La bolsa y la vida

China y la ciudad de los prodigios

Donald Trump y Xi Jinping.

Donald Trump y Xi Jinping. / AP

No. No es Barcelona la protagonista cuando se habla de la 'Ciudad de los prodigios'. Mal que pese a la memoria de la obra de Eduardo Mendoza, los prodigios del siglo XXI no están tan cerca, ni siquiera allende los mares. Hay que buscarlos a unas cuantas horas de vuelo en el lejano oriente, en China. Y para colmo de pesares eurocéntricos el prodigio lo protagoniza un gigante de la producción automovilística. La multinacional china BYD tiene en marcha y en crecimiento una fábrica de coches y componentes que ocupará más espacio que toda la ciudad de Barcelona cuando esté acabada. Está en Zhengzhou. Mientras todavía nos fijamos más en la capacidad de baterías o la autonomía de los coches de la marca, lo que se viene encima a Europa y al resto del mundo es un titán capaz de fabricar un coche cada minuto, ponerlos en Europa en cuatro semanas y disponer de los mimbres adecuados para hacer que cualquier vehículo de la competencia solo pueda ser un alarde de esnobismo consumista ante la superioridad tecnológica china que se dibuja en el horizonte.

Las tendencias las marca China

Describieron muy bien los colegas de la publicación especializada en tecnología Xataka esa superfábrica de BYD. Y si quieren los lectores saber cómo será la movilidad en el futuro solo tienen que interesarse por lo que pasa en China. Un turista cualquiera comprobará que en las grandes ciudades se ha restringido el uso de vehículos de combustión, los coches son eléctricos. Las motos de gran cilindrada han dejado casi de existir y han cedido su puesto en las grandes urbes a pequeñas motos eléctricas de bajo coste (tan bajo coste que todavía no han llegado a Europa de forma masiva por no ser rentable su comercialización, pero tiempo al tiempo). El comercio electrónico lo copa todo en China y las tiendas son casi una actividad marginal de cara a la galería, fundamentalmente turística. La comercialización de las licencias de vuelo a baja altura anuncian que en pocos años el volar ya será posible con drones tripulados o no. El futuro ya está aquí y no viene en forma de moda juvenil, sino en industria vitaminada por un Gobierno chino empecinado en reactivar la economía, elevar el consumo interno y doblegar a Occidente con superioridad histórica y alarde tecnológico. Por el momento, la supremacía oriental es a prueba de 'chantajes Trump', porque la paciencia china es tan legendaria que no habrá octogenario que la aguante.

El consumo energético, clave

Algunos apuntan que la gran jugada de China será la energética, con nuevos sistemas capaces de soportar las nuevas necesidades energéticas de la inteligencia artificial. Mientras tanto, por ejemplo, en EEUU las grandes multinacionales detectan que sus necesidades se van a disparar. Se calcula que Amazon tiene más de 900 centros de datos en más de 50 países y alianzas con al menos 180 firmas, entre ellas Equinix, NTT y Markley. Los analistas afirman que Amazon prefiere poseer o arrendar instalaciones a largo plazo, especialmente en EEUU, creyendo que puede operarlas de forma más eficiente después de dos décadas. AWS gestiona una capacidad similar. La creciente demanda energética parece no tener horizonte. Miles de millones de dólares en inversiones en proyectos energéticos, pero un posible talón de Aquiles para el futuro, mientras en China no existen cortapisas para el desarrollo de nuevas vías para expandir la energía limpia y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

La traición de EEUU a Europa

El ex-Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior y exministro socialista Josep Borrell es una de esas mentes preclaras que visto lo visto ha dibujado últimamente mejor el mundo que viene. Opina que la Administración de Donald Trump no puede considerarse un aliado de Europa después del plan de paz que ha presentado sobre Ucrania. "Con el plan de 28 puntos para acabar con la guerra de Ucrania, los EEUU de Trump ya no pueden considerarse un aliado de Europa, que ni siquiera es consultada en cuestiones que afectan a su seguridad", según declaraciones divulgadas por Europa Press. En su opinión, "plegarse" a las exigencias de Trump en cuestiones como "el gasto militar, aranceles y desregulación digital, impuestos sobre multinacionales y suministro energético", "no ha servido para nada".

Estrechar lazos pero no los modelos

Pese al abismo cultural que separa a Europa de China, la opción de estrechar lazos con el gigante asiático empieza a tenerse más en cuenta en Europa y en España en particular ante la desconfianza que despierta Trump. El liderazgo internacional chino parece ir a más, sin que por ello Europa deba asumir el modelo de capitalismo chino. Y tras China se abren grandes posibilidades para las empresas españolas. Más de 150 empresas españolas interesadas en expandirse internacionalmente en China participaron recientemente en el Foro de Comercio e Inversiones España–China. Grandes grupos industriales, empresas tecnológicas, plataformas de comercio electrónico y entidades financieras tienen el objetivo de abrir nuevas oportunidades de negocio en la segunda economía mundial. Los inversores están atentos.

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