Opinión | Para ti, para mí
El Papa defiende la literatura frente a las pantallas
En el corazón del verano, el papa Francisco ha hecho pública una Carta pastoral para destacar la importancia de la literatura en el camino de la maduración personal y en la formación de los sacerdotes y de todos los agentes de pastoral, así como de cualquier cristiano. «Con frecuencia, dice el Papa, entre el aburrimiento de las vacaciones, el calor y la soledad de los barrios desolados, encontrar un buen libro de lectura llega a ser como un oasis que nos aleja de otras actividades que no nos hacen bien. Tampoco faltan los momentos de cansancio, de rabia, de decepción, de fracaso, y cuando ni siquiera en la oración conseguimos encontrar la quietud del alma, un buen libro, al menos, nos ayuda a ir sobrellevando la tormenta, hasta que consigamos tener un poco de más serenidad». A continuación, el Papa nos ofrece sus recuerdos, cuando fue profesor de Literatura en Santa Fe, en un colegio jesuita, manifestándonos sus gustos por los «artistas trágicos», porque podríamos sentir sus obras como propias, como expresión de nuestros propios dramas: «Llorando por el destino de los personajes, lloramos en el fondo por nosotros mismos y nuestro propio vacío, nuestras propias carencias, nuestra propia soledad». El Papa nos invita a que cada uno busquemos y encontremos aquellos libros que digan algo a nuestra propia vida y se conviertan en verdaderos compañeros de viaje. Desgrana tambien Francisco, en su Carta, los efectos positivos que produce el hábito de la lectura en la vida de la persona: la ayuda a adquirir un vocabulario más amplio y, por consiguiente, a desarrollar diversos aspectos de su inteligencia, estimulando la imaginación y la creatividad. Cita el Papa, cómo no, al que fuera su amigo, el gran escritor argentino Jorge Luis Borges, quien decía a sus estudiantes: «Lo más importante es leer, entrar en contacto directo con la literatura, sumergirse en el texto vivo que tenemos delante, más que fijarse en las ideas y en los comentarios críticos». El Papa recoge unas palabras de Borges, en las que define lo que es la literatura: «Escuchar la voz de alguien». Y se detiene en la importancia de esas «voces» que nos hacen imaginar el llanto de una joven abandonada, la anciana cubriendo el cuerpo de su nieto dormido, la pasión de un pequeño emprendedor que trata de salir adelante a pesar de las dificultades.
Los seminaristas de mi generación quedamos impactados por las novelas que empezaron a proliferar, de la mano del sacerdote y periodista José Luis Martin Descalzo, quien las citaba con frecuencia en sus articulos. Nunca olvidaré la escena que narra Dostoievski, en los «Hermanos Karamazov», cuando habla de un niño de apenas ocho años, hijo de una sierva. El niño tira una piedra y golpea la pata de uno de los perros del amo, y por eso el amo azuza todos los perros contra él. El niño escapa, tratando de salvarse de la furia de los perros, pero acaba destrozado bajo la mirada del general y los ojos desesperados de la madre. Por eso, quizá, el Papa, en su documento, subraya tambien que, «al contemplar la violencia, la limitación o fragilidad de los demás tenemos la posibilidad de reflexionar mejor sobre la nuestra». En la última parte, Francisco nos habla del poder espiritual de la literatura, que nos abre a nuevos mundos, a una visión más amplia de la riqueza y miseria humana, a la misión de custodiar la creación entera. No podemos renunciar a escuchar las palabras que nos ha dejado el poeta Paul Celan: «Quien realmente aprende a ver, se acerca a lo invisible».
*Sacerdote y periodista
Suscríbete para seguir leyendo
- Fuerzan los accesos a los puentes colgantes del tercer tramo del cinturón verde de Córdoba
- Córdoba tiene casi 300 kilómetros de carreteras que están pendientes
- Córdoba se reencuentra con su sierra a través de su cinturón verde
- Francisco Ruiz, propietario de una emblemática ferretería de la Viñuela: «Cerré porque no encontré relevo»
- Dónde comer bien y barato si quieres salir en Córdoba en la 'cuesta de enero'
- Los futuros aparcamientos sumarán más de 1.500 plazas en Córdoba
- Pastelería Solano de Aguilar de la Frontera: el sabor del tiempo que no se rinde
- Dos grandes balsas de agua de Córdoba acaparan la inversión en regadíos en Andalucía
