Opinión | COLABORACIÓN

Jesúsking te ama

Hace días me ofreció una cantidad de dinero enorme de una herencia, y por alguna extraña razón, yo no he querido aceptar

Me escribe Jesúsking te ama (a un hombre que dice llamarse así yo no puedo negarle una respuesta) para decirme que no me comprende. Hace días me ofreció una cantidad de dinero enorme de una herencia, y por alguna extraña razón, yo no he querido aceptar. Solo necesita mis datos bancarios, mi teléfono y mi DNI para la transferencia. Yo le contesto que estoy hasta arriba de trabajo en el hospital y que ahora mismo me estoy preparando para una operación a corazón abierto. Jesúsking es un alto cargo del ejército americano, destinado en misión ultrasecreta en un país cuyo nombre no puede concretar. Yo le digo que lo comprendo, pero qué no sé por qué posa vestido de militar en una red social fácilmente identificable. Me contesta que lo hace para disimular y captar mensajes de los terroristas, pero que tras conocerme, quiere abandonar su cargo y venirse a España con un billete que debo pagarle yo, precio pequeño para la vida en común que nos espera juntos. Lo que no puede esperar es el envío de mis datos bancarios y del dinero. Me lo recuerda primero con ternura, luego con enojo, porque no comprende que su devoción por mí, tan profunda, nacida hace unos días, no sea suficiente aval.

Me ha elegido por mi ‘vondad’ y mi gran ‘atractibo’ (no domina aún nuestro idioma, pero con su inteligencia lo hará enseguida). Podríamos seguir así, enredados en esta competición de mentiras, pero detrás están la maldad y la falta de humanidad de un estafador que tarde o temprano dará con la víctima perfecta. No servirá de nada entregar sus datos a la policía porque este tipo de alimañas se esconde bien. Sí sirve educar a las personas mayores, a los adolescentes, tan vulnerables, para que no caigan en estas redes tan llenas de engaños. JesúsKing, le digo, no te voy a mandar el dinero para el vuelo, voy a ir yo a verte, no puedo esperar. Como no parece gustarle la idea, le comunico que su falta de amor me ha decepcionado, y que voy a meterme a monja de clausura, donando mi enorme patrimonio (que iba a compartir con él) al convento.

Luego le bloqueo, y envío una denuncia a la red social, que no sirve de nada. Días después me llega otra solicitud de amistad suya, con foto diferente. Ahora es cirujano, igual que yo. Vuelvo a bloquearle, vuelvo a denunciarle y vuelvo a pensar que la ficción poco tiene que hacer en un mundo real donde andan agazapados JesúsKing te ama y sus miserias.

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