Diario Córdoba

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Miguel Donate Salcedo

caligrafía

Miguel Donate Salcedo

Cenicienta es una bruja

Mis días siempre acaban igual: me tumbo junto a mis hijos y empiezo a susurrar los cuentos que me pide Javier, porque Vera todavía no ha cumplido un año y todos le vienen bien. Unas veces son cuentos míos, otras sus libros, últimamente los de una bonita linterna que proyecta las ilustraciones de pequeñas ruedas de diapositivas. Son cuentos clásicos, pero como sólo salen dibujos introduzco permutaciones y ejecuto reparaciones y mejoras donde es necesario, normalmente suntuarias y destinadas a amansarles las aguas del sueño, como si derramara aceite en las olas. Cuento mucho así ‘La Cenicienta’, que en las imágenes sigue el esquema de la película de Disney, que a su vez adapta la versión de Perrault.

El cuento es más viejo que las montañas y con una sorprendente horda de adaptaciones, más bien ‘poshlut’ (en ruso ‘poshlot’, pero yo lo escribo como en el juego de palabras de Nabokov porque el credo es libre), o sea, aparentemente virtuosas, pero encarnadas sobre un esqueleto de cutrez y vulgaridad. Manejo para esta columna: la de Giambattista Basile, la de Perrault, la de los hermanos Grimm y la de Disney. En la de Basile, Cenicienta decapita a su primera madrastra con la tapa de un arcón, y luego la segunda la maltrata. Pero tras decapitar a la primera, recibe un mensaje de un hada para que si necesita algo lo pida a sus palomas. Le hacen llegar un dátil de oro, crece, le pide los vestidos y finalmente pierde un zapato de oro, que le entra, y se casa con el rey. En la de Perrault y Disney, un hada le conjura un hechizo de ilusionismo que dura hasta las 12, y luego se deshace. En la de los Grimm, en vez de un dátil es un avellano, que le da las ropas. El zapato es de oro, y las hermanastras intentan que les calce cortándose talón y dedos. De camino al casamiento de Cenicienta, unas palomas, que antes han ayudado a superar pruebas a Cenicienta y obedecen sus órdenes estrictamente y las puede convocar, y que además dan y quitan la ropa del avellano; sacan los ojos a las hermanastras y las dejan ciegas.

Si en la versión Perrault/Disney se disipa la magia a las 12, ¿por qué no se deshacen los zapatos? En Perrault, el hada transforma la ropa de Cenicienta, pero los zapatos se los da aparte. En Disney-dibujos- los zapatos son también una transformación. Combinando todas las versiones, resulta obvio que Cenicienta es también una bruja, pero lo desconoce. Por eso controla a placer los pájaros, sus familiares, en la versión Grimm. En la Basile, creo que su homicidio lo es de otra bruja, la primera madrastra, y que con esa sangre accede ella al poder que le da el hada de las palomas. En la Perrault/Disney, ocurre que el zapato de cristal, que no puede dar de sí y es a su medida: A, representa su estatus de bruja, y no es una ilusión, sino un artefacto que hereda de las de su clase; B, le hace una rozadura, y su sangre de bruja liga el encantamiento de modo definitivo.

Las hadas ayudan a Cenicienta porque es una de ellas, o una bruja con la que se quieren congraciar.

* Abogado

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