Opinión | BRISAS

La humillación de la Guardia Civil

"El Gobierno presidido por Pedro Sánchez 'ha echado' de Navarra a la Guardia Civil de Tráfico"

En mis viajes de vacaciones a España, viniendo de Alemania, más de una vez recurrí a las patrullas de la Guardia Civil que vigilaban las carreteras con sus tanquetas. Los carteles que indicaban las direcciones estaban embadurnados con pintura negra. Era la señal de que circulábamos en un País Vasco asediado por la ETA. Me impresionaba ver a jóvenes de la Benemérita enfrentados a diario con la posibilidad de un atentado. Cumplían con su deber en un territorio tan hostil. En Bonn me dijo un español: «Jamás paro en el País Vasco». Yo siempre lo hice. Admiro aquel paisaje verde de una España tan diferente al secano de Andalucía. En Zarauz solía tomarme unos chiquitos de chacolí en una taberna muy típica. En cierta ocasión encontré en aquel local a un compañero de pensión en Londres. Lo primero que me dijo en un aparte con la voz más bien baja: «Aquí de política nada, luego en mi casa». Sin embargo, ahora hay que hablar claro. El Gobierno presidido por Pedro Sánchez «ha echado» de Navarra a la Guardia Civil de Tráfico. Así se han expresado organizaciones que velan por los derechos de los guardia civiles. Del «yo nunca negociaré con Bildu», como dijo en su día el presidente, el agradecimiento de la portavoz, Mertxe Aizpurúa, condenada en 1986 por enaltecer el terrorismo. Y no solo con la humillación de la Guardia Civil, ha apoyado la citada portavoz a Pedro Sánchez en momentos claves. En su libro ‘En defensa del pluralismo liberal’, Lorenzo Bernaldo de Quirós alude al significado de ideas como libertad y democracia, que el neomarxismo de Bildu ha logrado apropiárselas y pervertirlas.

*Periodista

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