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Diario Córdoba

Isabel Agüera

MIRAR Y VER

Isabel Agüera

Amor a la belleza

«La belleza, como la sabiduría, ama al adorador solitario, y la belleza, radica sólo en la verdad»

Hoy, por muchas razones, dedico este artículo a paisanos y amigos. Como decía Henry Miller, no hay que ordenar el mundo, porque el mundo es la encarnación del orden. Somos nosotros quienes debemos ponernos al unísono con ese orden. Y esto os lo escribo una espléndida mañana de septiembre, cuando la ancestral flauta de un afilador me saca a la terraza, cuando la gente, en el mercadillo de enfrente, se agolpa en torno a los tenderetes, cuando el rastro luminoso de un avión surca los cielos de Córdoba. Cansada ya, sí, de muchos trabajos, pero con las manos extendidas siempre al amor, a la ilusión y a la esperanza, os digo: ¡Adelante! Somos personajes de excepción de este provisional escenario que es la vida. Representemos, con la mayor perfección posible, nuestro papel, porque en ello encontraremos la recompensa. Nacimos con un proyecto debajo del brazo: colaborad a que este nuevo Día sea como luminoso arco iris que, de extremo a extremo del universo, luzca fecundo para todos los seres humanos. No hay tiempo que perder. Somos, hijos, criaturas en cuyas miradas asoma el alba. Somos corazón y vida por donde fluye el maravilloso ocaso de cada atardecer. Somos himno que entona sueños, mientras tejemos el sutil relámpago que cruza el cielo y lo ilumina en blanca vorágine de altura. Somos belleza y amor. Somos, y ahí radica el milagro, solitario bosque de felicidad. Y es que la felicidad radica en ese saber encontrar, a solas, la magia de los momentos. A cualquier edad, con jóvenes afanes, incesantes problemas, naturales incertidumbres, prisas... se nos escapa el milagro que llega a través de la ilusión, del placer íntimo. Permanece una especie de conjura para exterminar lo más hermoso que posee el ser humano: su capacidad de crear, de sentir, de amar la belleza que emana todo lo creado. Poesía es sentir hondo, pensar alto, y hablar claro. Deseo de todo corazón que os acomodéis al mundo de cara a la belleza, a la poesía... Pero no olvidéis aquello de que la belleza, como la sabiduría, ama al adorador solitario, y la belleza, radica sólo en la verdad.

*Maestra y escritora

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