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Diario Córdoba

Antonio J. Mialdea

DESDE LA PERIFERIA

Antonio J. Mialdea

Juventud y esperanza

La Peregrinación Europea de Jóvenes ha reunido a cerca de 15.000 en Santiago de Compostela

Ya os he contado en varias ocasiones que me gusta escribir en los bares. No soy el único. Para mí, como para otros muchos, tienen un algo especial que me envuelve y que consigue que me pueda concentrar en aquello que deseo comunicar a mis lectores. Por eso, en cada ciudad que visito por vez primera y siempre que vaya a permanecer algunos días escojo un bar de referencia que debe cumplir un par de condiciones. La primera, ya por edad, que esté cercano del lugar donde me alojo; la segunda, que abra sus puertas con el amanecer. Este artículo está escrito en Santiago de Compostela, desde el Bar San Caetano que regenta mi amigo Luis, quien, sin duda, representa ese espíritu acogedor, generoso y bondadoso de nuestros hermanos gallegos. Y dirán mis lectores: ¿qué carajo se le ha perdido a éste en la tierra del apóstol? Perder, lo que se dice perder, casi pierdo el cuerpo y el alma (permitidme emplear este dualismo antropológico ya obsoleto) haciendo el Camino desde Ribeira a Compostela acompañado (y no digo acompañando) por un centenar de jóvenes de distintos puntos de nuestra tierra que representan al movimiento joven del Carmelo, institución a la que, como sabéis, me une un especial vínculo. Durante los días de camino, además de la dureza propia del caminar, estos jóvenes han tenido que soportar estoicamente que les imparta una formación sobre san Juan de la Cruz. Creo que lo han sobrellevado bien. Llegados a la meta de nuestro camino, de nuestro peregrinar juntos durante cinco jornadas para completar el itinerario mínimo requerido para obtener la tan deseada Compostela, estamos ahora completando cuatro jornadas más en Santiago en la Peregrinación Europea de Jóvenes que reúne en esta ciudad a cerca de 15.000 venidos de todas partes del viejo continente. Aunque, y después ya de casi dos jornadas en esta ciudad, tengo aún las secuelas del caminar, si entra alguna vez en tus planes posibles, no dejes de realizar esta aventura que te hará crecer, seguro, en humanidad.

Igual que me gusta escribir en los bares, no voy ahora a descubrir a mis lectores ese espíritu algo crítico en mi relación con la Iglesia Católica, pero me siento parte de la Iglesia. Creo que algunas estructuras de la misma deben cambiar con absoluta urgencia si se quiere sobrevivir con fundamentos evangélicos antes que imponerse a través del poder que ejercen algunos pastores con fuertes vínculos políticos y económicos que cada vez están más lejos del mensaje sencillo y profundamente humano (por eso, divino) de Jesús de Nazaret. Para poneros un ejemplo que todos podamos comprender, y según he podido corroborar con algunos vecinos de Santiago, algunas actividades previstas para estas fechas han tenido que posponer «a golpe de martillo» su celebración para que se pudieran celebrar estas jornadas. Por otra parte, y siguiendo con alguno de los varios despropósitos de la organización, que ha correspondido a la Archidiócesis de Santiago, está el asunto de la manutención de estos 15.000 jóvenes. No sé a qué avispado o con qué finalidad (pero la imagino) se le ocurrió la feliz idea de contratar un catering de Barcelona para este evento con comida que salía de la ciudad condal a diario para llegar descongelada, con un aspecto deplorable y mucho me temo que en condiciones poco saludables, a la capital gallega (manutención pagada por cada uno de nosotros, que no era gratis). Comprendo que organizar un acontecimiento de estas características es harto complejo, pero ya que venimos a colapsar esta capital, paradójicamente tranquila, los ingresos deberían haber redundado en ella misma.

A pesar de todos estos despropósitos, convivir estos días con 15.000 jóvenes de toda Europa llenos de ilusión, de Fe, me ha devuelto la Esperanza en una Iglesia que, como antes he escrito, debe volver la mirada al Evangelio si quiere seguir teniendo futuro para los tiempos venideros.

* Profesor de Filosofía @AntonioJMialdea

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