Kiosco

Diario Córdoba

Carolina González

EL TRIÁNGULO

Carolina González

La corbata por montera

Sin nada que te apriete el cuello se respira mejor. Pasas menos calor en verano y puedes pedir que suban el aire acondicionado un par de grados contribuyendo a la sostenibilidad del planeta. Imagino que conocerían esta valiosa información. Si no es así es que no están atentos a las ruedas de prensa del presidente. Así que, hagan el favor. Esperemos que por lo menos ayer hayan permanecido atentos a la reunión del Gobierno con las comunidades autónomas para ver cómo aplican las medidas de ahorro de energía y climatización como, por ejemplo, limitar el aire acondicionado a 27 grados y la calefacción a 19. Menos vacaciones y más estar a lo que hay que estar. Que es agosto y andan ustedes muy despreocupados.

Menos mal que entre viajes en avión, visitas a incendios en helicóptero y balance de gestión casi desde el coche, Pedro Sánchez resalta sonriente y orgulloso que no se ha puesto corbata. Y subraya: se trata de un gesto más que simbólico. Es un ejemplo. Él es modélico, también en la lucha para reducir el consumo de gas. Que días después vuelva a ponérsela para despachar con el Rey en Mallorca o presenciar la toma de posesión del nuevo Fiscal General del Estado en Madrid es anecdótico. No piensen mal, que nos conocemos.

Quizá la estrategia del presidente no es tan ridícula como parece. A lo mejor se trata de un nuevo giro de guion en su camino hacia la cumbre del poder que nos descoloca, pero no por su mediocridad y egocentrismo sino por su genialidad. Ya saben lo que dicen de algunos locos. Que en realidad son genios.

Lo más lógico y común sería que el presidente se fijara en políticas de otros países para hacer sus calles más ecológicas. Que hablara, por ejemplo, de Copenhague y su diseño de red ciclable que permite ir en bicicleta a todos lados: al colegio, al trabajo, a la compra... generando seguridad a los usuarios, confianza al resto de conductores y más conciencia con el medio ambiente.

Igual la siguiente vuelta de tuerca es pasarse al transporte público. O utilizar vehículos compartidos. No sé, un bla bla car en formato helicóptero o avión. Así le daría con la puerta en las narices a aquellos que critican su hipocresía y falta de credibilidad. Les desmontaría todos los argumentos de una tacada. Como esa madre que al llegar contento a casa por una buena nota o un éxito laboral te recuerda que hay verdura para cenar. Da igual la edad que tengas, que solo vayas de visita o que seas un profesional de éxito. Las verdades, en casa y con los tuyos, a la cara y sin filtros. No hay mejor tratamiento contra el ego. Que alguien se lo diga al presidente. Por si acaso.

** Periodista

Compartir el artículo

stats