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Diario Córdoba

Ana Castro

EL CUERPO EN GUERRA

Ana Castro

De momento agosto

Sustituyo en mi cabeza la palabra «abril» por «agosto» en la canción de La Bien Querida. Esta mañana escuché en el jardín de tu casa una canción que decía algo parecido a lo que venía pensando mientras tú leías un libro. Y me quedé sin palabras... Sin duda agosto es un mes importante en el calendario, aquel en el casi todo se para, los minutos se dilatan (especialmente a la hora de la siesta) y las charlas en familia o con los amigos nos envuelven, al igual que las canciones. La banda sonora de los viajes rumbo a cualquier lugar, las verbenas... Y las risas.

Este agosto es algo más complicado (y mira que llevamos mucho superado) porque nuestros gastos mensuales han ido (y siguen) todo el año in crescendo: la luz, el gas, la cesta de la compra... Y cuesta llegar a fin de mes y más aún ahorrar para irse de vacaciones. Si tienes extra de verano, te puedes montar algo. Si no, sobrevivir entre ventiladores, piscinas municipales y alguna escapada de fin de semana cercana o simplemente una excursión de ida y vuelta con nevera o bocatas. Como sea, una se desgañita la cabeza para hacer que las vacaciones, de las que la mayor parte de la población disfruta en agosto, parezcan todo lo contrario a lo rutinario y den algo de sentido a la vida, que nos recuerden quienes somos y qué merece la pena.

Aquí juegan un papel importante los hobbies de cada cual. Por ejemplo, yo aún recuerdo los veranos inmensos de mi adolescencia en Córdoba en los que me leía un libro al día porque era imposible salir a la calle a casi cualquier hora. Así que dale al deporte, los videojuegos, la música, el cine (y los cines de verano), las series, la lectura, los juegos de mesa, la cocina (¡y los helados!) o... los museos gratuitos con aire acondicionado. Duerme, come bien y disfruta de tiempo de calidad con tu pareja, familia, amigos o mascota. Averíguatelas como sea, pero que no te devore el hastío. Si puedes meter los pies en la playa o viajar a algún lugar, aprovecha cada segundo y siéntete afortunado, que nunca se sabe qué viviremos en los próximos tiempos de cambio climático, guerras en Europa, precariedad y crisis económicas encadenadas, por mucho que nos quitemos la corbata o apaguemos las luces de monumentos y locales comerciales. Olvídate de todo: solo cuentan los días de vacaciones por venir.

(…) Y luego me he ido y me han venido de golpe las cosas que te hubiera dicho, las cosas que nunca te digo, porque siempre me pasa lo mismo... Que este agosto no se nos quede nada por decir y ninguna canción sin bailar, que todo momento resulte valioso.

** Escritora y periodista

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