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Diario Córdoba

Juan Andrés Molinero

TRIBUNA ABIERTA

Juan Andrés Molinero

'La vaquera de la Finojosa', a escena

Se trata de un espectáculo distinto y distante de lo que nos ofrecen las grandes compañías teatrales

El teatro popular de alto voltaje emocional se encuentra en Los Pedroches. La nueva edición de La vaquera de la Finojosa (Hinojosa del Duque) calienta motores, con un nuevo repertorio desde la primera puesta en escena hace veinticuatro años (1998). Nos encontramos en los umbrales de una nueva aventura escénica que nadie debe perderse, que tendrá lugar los próximos días (4, 5, 6 y 7 de agosto). Son muchos, y excepcionales, los valores que se integran en una teatralización popular de un pueblo. La suma de ingredientes de este tipo de actuaciones supera con mucho cualquier obra de teatro al uso, de las representaciones habituales de artistas y comediantes del mundo profesional. Esto es otra cosa. Se trata de un espectáculo distinto y distante de lo que nos ofrecen las grandes compañías teatrales y los ‘mass media’ a diario. La experiencia de las últimas ediciones habla muy alto y claro de la especificidad de esta obra, de la sorprendente parrilla de aliños escénicos, notoriedad literaria, solvencia de interpretación y el marco histórico en que se desarrolla. Basta con desgranarlos someramente para que afloren los quilates de una exhibición de arte con letras mayúsculas. En primer lugar destaca sobremanera la principal notoriedad de la obra, que no es otra que la participación del pueblo como protagonista: hombres y mujeres de calle (muy por encima de la afición) que por un día se convierten en actores de postín, reviviendo los avatares de una gesta histórica; gentes del pueblo que sienten en sus carnes la significación del teatro, que no es otra cosa que poner ante la retina del vecindario las glorias y miserias de los hombres, en un espejo capaz de calar en lo más hondo de la humanidad. Para ello se toma como referente no una obra cualquiera, sino la imponente serranilla universal del Marqués de Santillana, el noble poeta don Íñigo López de Mendoza (1398-1458). Seña literaria de alcurnia. Casi nada, recrear en viva voz los suspiros del medievo de hace más de seiscientos años. Una garantía literaria. La noche de Los Pedroches bastaría como ejecutoria de magnificencia escénica, pero Hinojosa añade como telón de fondo insuperable el magisterio ‘canteril’ de la Historia del Arte de Andalucía, poniendo a los artistas del pueblo delante de la Catedral de La Sierra (Iglesia parroquial de San Juan Bautista). Sobran las palabras, porque el Renacimiento más álgido de Los Pedroches habla con letras de oro delante del espectador, para que asista a un compendio de arte y teatro. Es la historia viva de la tierra, porque el teatro sirve también, claro está, para llevarnos de la mano a ese pasado del condado de Belalcázar, con el castillo a un tiro de piedra, en que vivió esta población de la mano de una nobleza provinciana que, sin embargo, mantuvo los dominios del poder político y administrativo; los distingos sociales de dicho poder pueden fácilmente apreciarse en una manifestación escénica donde autor y obra se retratan perfectamente en un contexto medieval de marcadas diferencias, desigualdades, injusticias y valores morales bien distintos a los actuales. La vaquera de la Finojosa constituye un botón de muestra importante, nada desdeñable en nuestros tiempos, para comprender el lenguaje de otros tiempos, la ética y la moral, las discriminaciones sociales y los poderes políticos de esa era. A los valores literarios constatados, y la emoción actoral, se suman aún mayores ingredientes, como la música tradicional en compostura adecuada, trasladándonos con los sones del pasado a un tiempo tan diferente; asimismo el amplísimo aparato del vestuario escénico y magníficas caracterizaciones de los protagonistas, que proyectan como nadie cuadros típicos literarios y humanos que nos sitúan en el tiempo y el espacio. Córdoba entera y sus forasteros no pueden prescindir en sus programas culturales de actuaciones de este género. La provincia entera debe saber que el teatro popular es una manifestación de alto ‘standing’ no solamente para el divertimento de una noche, sino para presenciar un espectáculo cultural único, que no se olvidará a lo largo de la vida. La vaquera de la Finojosa escribe con letras de oro un hito en la cultura de Córdoba.

*Doctor por la Universidad de Salamanca

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