Kiosco

Diario Córdoba

Nerea Vadillo

LA RUEDA

Nerea Vadillo

El pero a la ‘ley Montero’

La ley del «sí es sí», se ha quedado en un «no es no». Los populares se han cubierto de gloria al dar el sí quiero a la enmienda número 93 de Junts per Catalunya. Curioso y bochornoso espectáculo. Clama al cielo, que después de meses de gestación agitada, la única enmienda aprobada de las 153 presentadas, tenga relevancia casi nula, cuando se desestimaron tantas que pudieran haber aportado mejoras reales. Ironías de la vida, qué un error redaccional, y la supuesta necesidad de incorporar un párrafo, ya incluido en la norma, de manera idéntica a cómo lo recoge el Convenio de Estambul, haya tumbado la ley estrella de la ministra de Igualdad, Así, donde el proyecto versa «con el fin de identificar y dar respuesta a las violencias sexuales más ocultas, como la mutilación genital femenina, la detección de casos de aborto y esterilizaciones forzosas», debería versar «forzosos».

Tan solo es necesario rectificar una letra, aunque no es baladí, pues viene a modificar sustancialmente el significado. Pero, matices aparte, lo lamentable, es que la enmienda del desespero de la Montero, saliera adelante, gracias al de todos conocido amor que el PP procesa a los nacionalistas catalanes. Coherencia política ante todo, especialmente, cuando lo que se quiere demostrar, es quien la tiene más grande. El PP nunca quiso que esta ley viera la luz, y en política, todo vale, aunque para ello haya que aliarse con el enemigo, y dejar a la ministra de turno en el más absoluto de los ridículos, pues después de un discurso final, nada habitual en este tipo de plenos, en el que daba por hecho que el «solo sí es sí» sería «a partir de ahora, un mandato para el Estado», va a quedarse en agua de borrajas, por lo menos hasta septiembre.

* Periodista. Doctora en Ciencias Políticas

Compartir el artículo

stats